Desde pequeña demostró una fuerte vocación por ayudar a los demás, y finalmente se decantó por estudiar Psicología en su versión más sociológica, llegando incluso a hacer prácticas como educadora de prisiones. Pero los cursos de doctorado le abrieron una nueva puerta al ponerla en contacto con el departamento de RRHH de una empresa de automoción, en la que posteriormente entró a trabajar. Esta experiencia marcó su trayectoria, ya que le sirvió para darse cuenta de que la gestión de personas era una manera de aplicar sus conocimientos de psicología social de una forma totalmente diferente, pero igual de satisfactoria personalmente. Aún sigue colaborando como voluntaria en proyectos sociales.
Su oportunidad llegó de la mano del que considera su mentor, Diego Galán, quien fue su primer jefe: “Un buen día la persona que llevaba Recursos Humanos dijo que se iba y dejó un cajón lleno de papeles y Diego me preguntó si podía cogerlos yo. Y así empecé. El tema de la administración de personal me quedaba muy lejos por mi formación, no había visto una nómina en mi vida. Pero me lancé y a partir de ahí fui conociendo las diferentes áreas de recursos humanos”. Se enorgullece de haber vivido la cara más amable –empezar creando un departamento–, y la más dura –despidos– de esta actividad, y está convencida de que de todo se aprende y de que trabajando con personas “te sorprendes cada día”.
¿Cómo ves el papel del director de RRHH? Creo que el director de RRHH debe acompañar la estrategia del negocio, pero aportando aquello en lo que realmente es válido, que es en la gestión de las personas.
¿Cuáles son las insatisfacciones que vienen con el puesto? Tener que hacer cosas que realmente uno, por sus valores –quienes trabajamos en Recursos Humanos también somos personas– no acaba de entender, o en las que debes trabajar a pesar de que no tienes todos los datos.
¿Cómo definirías tu estilo de dirección? ¿Cómo quieres que te vean tus colaboradores? Mi objetivo es que me vean como una persona que les acompaña en su crecimiento. Que sepan que para cualquier duda que tengan, cualquier situación conflictiva que se les presente, yo voy a estar ahí. Me gustaría, sobre todo, que supieran que pueden llegar a tomar ellos las decisiones y que yo voy a ser la persona que voy a estar a su lado para acompañarles si es que no han tomado una buena decisión, porque obviamente no hay una única verdad en las cosas y todos nos tenemos que equivocar para crecer.
¿Existe un estilo femenino de dirección? Más que un estilo femenino de dirección creo que hay estilos de personas. Y sí que es verdad que las mujeres tenemos ciertas características, igual que los hombres tienen otras, y al final uno aplica a su estilo de dirección aquéllas que son más sobresalientes en uno mismo; pero no por ser mujer creo que tenga un estilo diferente al de mi colega masculino.
¿Cómo ha influido tu trayectoria profesional en tu estilo? Creo que me ha hecho mucho más pragmática y
me ha ayudado a relativizar la importancia y la gravedad de las situaciones.
¿Estás en un momento cómodo profesionalmente? Estoy en un momento creativo y muy divertido. He tenido la suerte de venir a Coty en un momento de crecimiento, de expansión, con una dirección general que cree absolutamente en los recursos humanos y que se apoya en ellos, y eso es fantástico.
¿Te consideras ambiciosa? Es un término muy amplio. Si por ambición entendemos que te marcas retos cada día y que intentas hacer todo lo posible para alcanzarlos, pues sí. Si esta pregunta me la haces hace cinco años, te hubiese dicho que era superambiciosa. Pero la edad te va apaciguando.
¿Un reto para el futuro? Ver la consolidación del proyecto que empezamos a hacer en relación al desarrollo de las personas. Estamos en un nivel inicial, con una gran inversión en jóvenes titulados, en becarios, en gente joven. Una gran inversión en formación. Y mi deseo es ver realizado este proyecto. |