Si gestionar la formación de una gran empresa ya resulta muy complejo, en el caso del Grupo Auna lo ha sido por partida doble estos dos últimos años. Y es que, hasta mediados de 2003 esta compañía no existía como tal, sino que se formó a partir de la unión de varias firmas independientes: Amena, Auna Telecomunicaciones, Auna Grandes Clientes y Auna Holding, fusionando los departamentos de Recursos
Humanos de todas ellas. Por lo tanto, y como asegura María Luisa de Diego, “los primeros meses fueron complicados para todos, con culturas distintas, grupos de trabajo nuevos, formas de actuación y puntos de partida diferentes”. Sin embargo, pasado ese tiempo, De Diego reconoce sentirse “bastante satisfecha en la consecución de los objetivos”, habida cuenta de los cortos espacios de tiempo marcados para ello. |