Fusiones, reestructuraciones, venta de fábricas, ceses de actividad específicos... El Grupo Campofrío no está siendo ajeno a unos vaivenes empresariales comunes en la mayoría de sectores de actividad del país. Si por una parte en 2004 vendía su filial
polaca Morliny o su fábrica de Ostroleka (en Polonia), por otra adquiría el 100% de las participaciones de Ajino y finalizaba su reestructuración, tras la fusión con Navidul y Oscar Mayer en 2000, y el proceso de integración de las actividades de OMSA. Estos hechos han comportado una reducción de plantilla del 15%, hasta 7.551 empleados
y, según Eduardo López, “un reto importante para el Área de Recursos Humanos y para el departamento de Formación” por los cambios introducidos. Uno de
ellos ha sido el nuevo modelo de gestión por competencias, del que nos habla, al igual que de su convencimiento de que la formación es una herramienta estratégica. |