A pesar de moverse en un sector con alta conflictividad laboral como es el automovilístico, Bridgestone mantiene un perfil bastante bajo en este sentido, quizá gracias a la labor que desarrolla su departamento de RRHH, que apuesta por el diálogo con el fin de mejorar la competitividad de las fábricas y promover la integración de los empleados y su satisfacción con la empresa. Jesús Blanco destaca que los niveles de calidad que se exigen en el sector obligan a su área a dar lo mejor de sí en materia de formación, mejora continua y control de procesos. |