Con sede en Sant Sadurní d`Anoia (Barcelona) y considerada la novena compañía vitivinicola del mundo, Freixenet responde al modelo de multinacional con fuerte arraigo en sus orígenes familiares. El respeto a la tradición se vislumbra, incluso, en
la forma de gestionar los RRHH. Alejada de las últimas tendencias de e-learning y de las complejidades de las estrategias proactivas de formación, Freixenet apuesta por una política basada en la resolución de necesidades y en la formación de sus activos humanos de forma "paternalista", como apunta el propio director de RRHH del grupo, Arturo Ricarte. Junto a Lluís Rovira, coordinador de la formación, configuran el tándem que conduce las políticas de gestión del personal de Freixenet en
esta materia, y marcan, en esta entrevista, los parámetros básicos y la filosofía de su actuación. |