En una compañía como Nestlé, que tiene apenas un 1% de rotación anual, entrar a trabajar implica iniciar una carrera a largo plazo. O al menos eso pretenden sus responsables. Por eso tienen mucho cuidado y son muy exigentes a la hora de seleccionar a los candidatos, que se convertirán en unos profesionales en los que invertirán mucho en formación y desarrollo. Isabel Aubert, responsable de Selección, explica que Nestlé ofrece muchas posibilidades y evoluciona muy rápidamente y esta adaptación al cambio constante es muy motivadora para personas que quieren hacer bien su trabajo y aportar el máximo. |