Por ello, el desarrollo de nuevas políticas retributivas y de gestión experimenta un auge pleno, sobre todo en determinados sectores. La ampliación de la retribución variable a niveles intermedios y bajos de la organización y la progresiva implantación de los sistemas personalizados de retribución, basados en la discriminación salarial, son las tendencias más claras. Hoy ya no se habla tanto de retribuciones variables y bonos como de compensación total, flexibilidad e incentivos. La conciliación trabajo-familia-persona y la flexibilidad en la gestión del tiempo entran con fuerza en el panorama retributivo. La retribución se está convirtiendo en un factor esencial para la gestión de las personas. La compensación total ha entrado con fuerza en la nómina, y elementos como el salario variable y flexible o los incentivos se extienden a todas las dimensiones de empresas y niveles de empleados. |