En el entorno laboral suele ser normal escuchar que muchos profesionales no saben para qué sirve su esfuerzo o su tiempo, además de para recibir un sueldo. Si además la empresa no está vertebrada y no tiene unos flujos de comunicación adecuados, el trabajador cuando vea que algo funciona mal, no se preocupará por cambiarlo. El objetivo actual de un cada vez mayor número de empresas es la implicación de la plantilla así como escuchar sus ideas para aplicarlas en la gestión, producción o en la estrategia de la compañía. Empresas como Nestlé, Sanitas, Gaes, Caixa Terrassa o Caja Navarra ya lo están haciendo. |