Todavía lejos del nivel de los países anglosajones, el 30% de las empresas españolas apuestan ya por programas de retribución variable, aunque su implantación, en muchos casos, no responde todavía a sistemas de retribución flexible (SRF) propiamente dichos. La denominada “retribución a la carta” retiene el talento, atrae a los más preparados y constituye una poderosa herramienta para ganar productividad y multiplicar las ventajas competitivas. Incluso, si se diseña de forma adecuada, logra optimizar gastos. Cada empleado puede ganar entre un 10 y un 20% más con el mismo coste, e incluso menor, para la empresa. |