Hoy en día, uno de cada ocho trabajadores de nuestro país es extranjero. Eso significa que casi tres millones de personas que han nacido fuera de nuestras
fronteras trabajan aquí aportando valor a la economía nacional. Una mano de obra sin la cual España no habría conseguido las tasas de crecimiento superiores
a la media de la Unión Europea que está obteniendo en los últimos años. |