Un porcentaje muy bajo de las empresas españolas llevan a cabo acciones destinadas a captar trabajadores séniores. Y lo que es más grave, muy pocas aplican estrategias para retener en sus plantillas a sus empleados de más de 50 años. Pero la realidad demográfica está a punto de poner a los departamentos de Recursos Humanos ante una encrucijada. Si a partir del 2010 la población en edad de trabajar comienza a decaer, como se prevé, las
empresas podrían tener en breve graves dificultades de reclutamiento. A no ser que abran sus puertas a los profesionales más veteranos. |