Un variado grupo de expertos asegura que la figura del aprendiz, tan común en otros tiempos, está de vuelta. Regresa, eso sí, con nuevos matices. La definición clásica de alguien inexperto y principiante “en un arte u oficio” ha evolucionado hasta adquirir nuevos significados. ¿El motivo? Parece evidente que la enseñanza teórica pone su foco en transmitir conocimientos concretos, pero no aborda el entrenamiento en habilidades básicas como el trabajo en equipo y el liderazgo. Para cubrir esas carencias, las empresas se están convirtiendo en auténticos centros de formación compitiendo en un entorno cambiante. |