Revista digital
El sector > 01/04/2026

Una planificación estratégica y flexible es la primera línea de prevención del absentismo

Pablo García Ansola CEO & founder de aTurnos

En un momento en el que el absentismo laboral alcanza niveles históricamente altos y crece la preocupación por el desgaste emocional en las organizaciones, desde aTurnos observan cada día cómo los datos ya no bastan para explicar lo que sucede dentro de las plantillas. En esta conversación, su CEO analiza las confusiones más habituales entre absentismo, rotación, desmotivación y burnout, y detalla qué indicadores permiten diferenciar síntomas puntuales de problemas estructurales. Una mirada práctica para entender qué están viendo hoy las empresas y por dónde empezar a actuar.

Para empezar, ¿cómo describiría la situación actual del absentismo y el burnout en las empresas con las que trabajáis?

Actualmente, estamos viendo que el absentismo ha alcanzado niveles históricamente altos y, además, cada vez hay más señales de desgaste en las organizaciones.

No se trata solo de controlar ausencias, sino de entender qué hay detrás de ellas. Muchas veces las bajas recurrentes reflejan desconexión, sobrecarga de trabajo o falta de sentido en lo que se hace. El reto real está en mirar más allá del dato y pensar en cómo construir entornos que incentiven la presencia y el compromiso.

 


¿Qué confusiones detectan más a menudo entre los conceptos de absentismo, rotación, desmotivación y burnout?

Lo más común es tratar el absentismo como si fuera un problema de productividad aislado. La rotación, la desmotivación y el burnout son síntomas que a menudo se entrelazan.

Una persona que se ausenta repetidamente puede estar mostrando estrés, carga excesiva, falta de reconocimiento o mala planificación, y no necesariamente desinterés. Entender estas diferencias es clave para actuar de forma estratégica, no solo reactiva.

 


Desde un punto de vista práctico, ¿cómo recomendaría a una empresa medir el absentismo de forma rigurosa y que fuese útil para la toma de decisiones?

El primer paso sería definir claramente lo que se va a medir: ausencias justificadas, no justificadas, retrasos, absentismo emocional, etc. A partir de ahí, recomendaría calcular la tasa de absentismo de forma periódica y desagregada por áreas, turnos o equipos. También es necesario analizar patrones, no solo cifras aisladas, combinando datos cuantitativos con información cualitativa: identificar tendencias permite anticipar problemas, entender las causas y tomar decisiones basadas en datos y no en percepciones.

 

 

¿Qué indicadores considera imprescindibles para entender si detrás del absentismo hay un problema de burnout u otros factores organizativos que lo provocan?

Además de la tasa de absentismo, hay otros indicadores clave como pueden ser: la frecuencia y repetición de ausencias en equipos o perfiles concretos, el absentismo emocional y la baja implicación, la rotación de personal en equipos específicos, el clima laboral, el nivel de compromiso, las incidencias relacionadas con la planificación de turnos o la sobrecarga laboral.

 

El reto real está en mirar más allá del dato y pensar en cómo construir entornos que incentiven la presencia y el compromiso

 

Cruzar todos estos datos ayuda a diferenciar entre ausencias puntuales y problemas estructurales.

 


¿Qué errores habituales cometen las empresas y sus directivos cuando analizan los datos de absentismo? 

El error más frecuente es mirar solo números globales sin contextualizar: comparar con el año pasado o con el sector no revela las causas reales.

Muchas empresas no segmentan los datos por departamento, rol, antigüedad o tipo de contrato, lo que puede ocultar patrones específicos. 

También se tiende a analizar el absentismo de forma aislada, sin considerar otros factores como el clima laboral o la planificación de turnos o la sobrecarga de trabajo.

Además, desde los departamentos de Recursos Humanos y desde la gestión de los mandos, es fundamental poner en marcha medidas preventivas.

 

 

 En su experiencia, ¿qué factores de organización del trabajo suelen estar más relacionados con el aumento de absentismo y burnout?

Principalmente, una planificación de turnos poco flexible, la sobrecarga de trabajo concentrada en ciertos equipos o períodos, la falta de previsibilidad o cambios constantes que generan altos niveles de estrés, la falta de comunicación interna con el personal y entre los equipos, la escasez de reconocimiento y la poca flexibilidad para conciliar vida laboral y personal. Todos son factores que contribuyen a que las personas se desconecten y, en ocasiones, se ausenten física o emocionalmente del trabajo.

 

 

¿Qué peso tienen aspectos como la planificación de turnos, la carga de trabajo o la falta de previsibilidad en el día a día de las personas?

Tienen un peso enorme. La planificación de turnos y la carga de trabajo son la base de la experiencia laboral diaria.

Turnos rígidos, cambios inesperados o sobrecarga sostenida generan estrés y fatiga, que se traducen en factores que dificultan la conciliación, aumentan el riesgo de errores, contribuyen al agotamiento emocional, desmotivación y burnout. Una planificación estratégica y flexible es la primera línea de prevención.

 


¿Qué papel pueden jugar las soluciones tecnológicas de planificación y gestión del tiempo de trabajo para prevenir situaciones de burnout?

La tecnología no reemplaza la gestión humana, pero es un aliado fundamental y estratégico que ayuda a evitar errores y detectar patrones en tiempo real que ayuden a prevenir el absentismo. Gracias a las herramientas de gestión de RRHH se pueden registrar ausencias, planificar turnos de manera equitativa o redistribuir la carga laboral para reducir sobrecargas.

Con las herramientas adecuadas, se pueden anticipar problemas antes de que se traduzcan en burnout o absentismo, y liberar a los mandos de tareas administrativas para centrarse en el liderazgo, la comunicación y la motivación en sus equipos.

Los managers, haciendo uso de las herramientas digitales de gestión de Recursos Humanos que las empresas deben poner a su servicio, podrán prevenir una parte de este problema, gracias a una planificación flexible de personal y de los turnos, con la monitorización de la sobrecarga laboral o el seguimiento de los absentismos, entre otros.

 

 

Si pensamos en la prevención, ¿cuáles serían para usted los primeros pasos que debería dar una empresa que empieza a tomarse en serio el absentismo y el burnout?

En primer lugar, analizar la situación actual: revisar cuántas ausencias y de qué tipo son, estudiar la rotación de personal y qué motivos la provocan, evaluar el clima laboral. Después, tendría que identificar patrones en sus equipos y en los períodos más críticos. Y, por último, revisar la organización del trabajo, cómo se hacen los cuadrantes de turnos, cómo se planifica el personal, etc. y cómo se lleva a cabo la carga de trabajo.

Con toda esa información tendrá que establecer un plan preventivo con medidas de bienestar, flexibilidad e indicadores de seguimiento para medir, actuar y ajustar continuamente, porque la prevención del absentismo laboral siempre es un proceso dinámico.

 


¿Qué mecanismos de detección temprana funcionan mejor: datos, encuestas de clima, conversaciones con mandos intermedios, alertas sobre cargas de trabajo…?

Todos son complementarios. Los datos muestran  tendencias, las encuestas de clima revelan percepciones, las conversaciones con mandos detectan problemas no reportados y las alertas de carga de trabajo identifican riesgos operativos. La combinación de estas fuentes permite una detección integral y proactiva. 

Es muy importante para detectarlo a tiempo tener el personal adecuado dedicado, y especializado en sus funciones, a este tema.

 


¿Qué tipo de medidas ve más eficaces cuando una empresa decide actuar para solucionar o prevenir este tipo de situaciones: rediseño de turnos, refuerzo de plantillas, formación en liderazgo, apoyo psicosocial, etc.?

Depende de las causas principales de absentismo, pero lo más eficaz es un enfoque combinado; planificar los turnos correctamente para equilibrar las cargas, hacer formación en liderazgo para mejorar el acompañamiento de los equipos, llevar a cabo programas de bienestar y reforzar temporalmente la plantilla de empleados en los picos de trabajo. La clave está en abordar tanto la causa estructural como la percepción del entorno laboral que tienen las personas.

 


¿Qué papel atribuye a los mandos intermedios en la generación o en la prevención del burnout en los equipos?

Los mandos intermedios son cruciales. Son quienes traducen la estrategia en la experiencia diaria de los equipos.

 

La tecnología es un aliado fundamental y estratégico que ayuda a evitar errores y detectar patrones en tiempo real que ayuden a prevenir el absentismo

 

Su capacidad para gestionar carga, acompañar, reconocer y comunicar influye directamente en la motivación y la presencia de las personas. Un buen liderazgo puede prevenir el burnout, mientras que la falta de apoyo o expectativas poco claras puede generarlo.

 


¿Qué tipo de formación o acompañamiento necesitan los managers para gestionar mejor a sus equipos en contextos de presión alta y evitar el desgaste?

Necesitan formación y acompañamiento para lograr un liderazgo cercano y empático, son ellos los que tienen que conseguir que la comunicación con su equipo, y con el resto del personal, sea efectiva y el feedback sea constante. Los mandos son los que tienen más cerca la información para detectar señales tempranas de burnout.

 


¿Qué mensaje le gustaría trasladar a los directores de RRHH que saben que tienen un problema de absentismo, pero todavía no han dado un paso decidido para abordarlo?

Mi mensaje sería muy claro: el absentismo es un síntoma, no un problema aislado. Si solo medimos ausencias y reaccionamos con control o sanciones,  nunca resolveremos la raíz. Es momento de mirar la experiencia laboral completa, analizar causas, involucrar a los managers o mandos y usar datos y tecnología para construir presencias sostenibles. Las empresas que lo hacen no solo reducen ausencias, sino que generan equipos más comprometidos, resilientes y productivos.

 

Una solución tecnológica de planificación de RRHH

aTurnos es un software de RRHH experto en planificación de personal y turnos de trabajo que digitaliza y optimiza todo el ciclo de la gestión de tiempos en una única plataforma accesible desde cualquier dispositivo. Además, cuenta con una IA propia para potenciar los resultados de la herramienta y con integraciones con las IA generalistas que agilizan aún más la planificación de personal.

Más de 300 clientes de diferentes sectores ya confían en esta solución para automatizar la planificación de personal y la gestión de cuadrantes de turnos, garantizando una cobertura de la demanda 24/7 y el cumplimiento de restricciones legales y de convenios. Entre los beneficios más destacados, están la disminución de hasta un 80 % en tiempos de gestión de absentismos y ausencias o el ahorro de hasta un 70 % en tiempos de planificación de turnos y empleados.

Con aTurnos planifica la persona correcta para el puesto adecuado y en el momento preciso asegurando continuidad operativa, reduciendo errores y ahorrando tiempo.

 

 

Compartir en:
  • linkedin share button
entrevistas  |  reportajes  |  almuerzos  |  tribunas  |  noticias  |  proveedores  |  nombramientos  |  estudios  |  agenda  |  libros  |  el equipo  |  enlaces  |  mapa web

© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO  |  Equipo de redacción  |  Contacto  |  Política de privacidad

Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036  Tel. 93 4195152  Fax. 93 4101755