La globalización, la tecnología, la diversidad y la interconexión han transformado radicalmente la forma en la que las organizaciones operan y se enfrentan a problemas complejos y cambiantes. Por ello, los líderes deben ser capaces de adaptarse a las nuevas circunstancias y éstas ahora están centradas en las personas y en su desarrollo, para conseguir tener y fidelizar el mejor de los talentos.
El modelo de liderazgo ha evolucionado en este sentido de la antigua identidad del “jefe” a la del “líder”. Las características de este nuevo líder abarcan principalmente las de inspirar a otros, animando y motivando a los demás mediante la positividad, la visión, la confianza, el desafío y el reconocimiento. Saben construir también relaciones sólidas con las personas de sus equipos y entorno. Mantienen un pensamiento crítico, comunican con claridad, estando abiertos a escuchar otras opiniones de forma constructiva. Desarrollando los talentos de las personas hasta convertirlos en fortalezas, fijando objetivos retadores. Y acaban inspirando y liderando el cambio desde el propio ejemplo.
La confianza se construye a través de la honestidad, la transparencia, la consistencia, la equidad y la inclusión de la diversidad. Para hacerlo, el líder tiene que utilizar una metodología y estructura clara de conversaciones significativas, tanto individuales como de equipo, que inspiren y ayuden a acompañar, guiar y hacer crecer, impulsando a las personas. Todo ello permitirá generar un espacio de seguridad psicológica y de conexión emocional potente con el líder.
El hábito más importante de un líder ha de ser el de sus conversaciones. Los líderes necesitan ser expertos en realizar conversaciones eficaces, que sepan mantener un propósito y una estructura clara. Para ello, es esencial que los líderes adquieran y desarrollen su inteligencia conversacional, que implica esa capacidad de realizar conversaciones efectivas y de alto impacto en las personas y sus equipos.
Algunas de las herramientas para conseguir mejorar sus resultados tienen que ver con una presencia positiva, saber hacer preguntas poderosas que inviten a la reflexión y a la acción, mantener una escucha activa, y cómo construir conversaciones significativas para crear, desarrollar y construir desde un sentido compartido.
La disciplina que engloba todas esas herramientas para transformarlas en competencias y habilidades de una óptima arquitectura conversacional es, en gran medida, la disciplina del coaching, que nos permite articular conversaciones significativas, orientadas a mantener una mentalidad de aprendizaje continuo, con un enfoque basado en talentos y puntos fuertes, orientación a resultados y con compromiso para actuar, comprensión hacia el equipo y responsabilizándose en todo momento de su crecimiento.
Si un futuro líder me preguntase “¿cómo llegar a ser un excelente líder?” lo primero que le diría es que se centrase en ser auténtico, en conocerse a sí mismo para luego desarrollarse y sacar su mejor versión, más allá de limitarse a aprender posibles estilos o modelos a aplicar.
Muchos líderes no están seguros de qué es lo que se necesita para ser un gran líder, inspirador, alguien que apoya, que genera crecimiento y que motiva a sus equipos para obtener el máximo rendimiento, mostrándose satisfechos no sólo de los resultados que se obtienen, sino también de la forma en que trabajan juntos de forma cotidiana. Para ser un gran líder, el primer paso es ser tú mismo como líder, en todo tu esplendor, no otra persona.
Humaniza tiene un programa, Top Growth Leader, enfocado en la mejora del liderazgo en las organizaciones que se centra en “fomentar el comportamiento de liderazgo”.
Podemos puntualizar en seis aspectos clave necesarios para ser un Top Growth Leader. El desarrollo y crecimiento personal: un líder ha de ayudar a identificar fortalezas y áreas de mejora de sus equipos para diseñar un plan de desarrollo personalizado. La mejora del rendimiento: debe trabajar de cerca con los individuos y los equipos para identificar y superar bloqueos mentales, establecer metas desafiantes y diseñar estrategias efectivas para mejorar el rendimiento. La ampliación de perspectivas: deben aportar una perspectiva imparcial a la situación de una persona o equipo, ayudando a identificar las oportunidades de mejora, encontrando nuevas soluciones creativas y desafiando posibles creencias limitantes. El apoyo emocional y motivación: ha de brindar un apoyo emocional valioso, especialmente en momentos de cambio, desafío o presión, ayudando a los individuos a mantenerse motivados, a superar sus creencias limitantes y a manejar el estrés de una manera efectiva. La mejora de sus habilidades de liderazgo: tiene que trabajar específicamente sus habilidades de liderazgo efectivas, esto incluye mejorar la comunicación, la toma de decisiones, la gestión de equipos y la construcción de relaciones sólidas. Y responsabilidad y seguimiento: un líder ha de ayudar a mantener a las personas responsables de sus propios objetivos y planes de acción, proporcionando un seguimiento regular, evaluando el progreso y ofreciendo una retroalimentación constructiva.
El coaching facilita personalizar de una forma excelente las conversaciones que inspiran, ayudan a priorizar y hacer crecer al líder. Por eso, utilizamos el coaching para que cada líder reciba el apoyo que va a necesitar para iniciar el viaje, aplicar el cambio y cumplir con los objetivos del aprendizaje.
| entrevistas | reportajes | almuerzos | tribunas | noticias | proveedores | nombramientos | estudios | agenda | libros | el equipo | enlaces | mapa web | ||||
|
© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO | Equipo de redacción | Contacto | Política de privacidad |
||||
|
Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036 Tel. 93 4195152 Fax. 93 4101755 |
||||