NOTICIAS

El jefe tóxico: controlador, poco comunicador e incapaz de optimizar su tiempo

Los malos jefes se distinguen por no saber delegar las tareas que sean necesarias

 
  • linkedin share button

27/10/2011 Se ha hablado mucho sobre cuáles son las habilidades que distinguen a un buen jefe, pero ¿cuáles son las que distinguen a uno malo? Tal y como se destaca desde The International School of Coaching Corporate (TISOC Corporate), las características principales que descubren a un jefe tóxico son: ser un responsable excesivamente controlador, no comunicar a sus equipos y ausencia de una gestión eficaz del tiempo.

No dejar al empleado demasiado libre ni controlarlo en exceso
Existen directivos que “ahogan” la creatividad y la productividad de sus empleados. Tal y como afirma Miguel J. Roldán, coach y presidente de TISOC, “pese a que pueda parecer lo contrario, aquellos directivos que controlan en exceso, que supervisan todas y cada una de las tareas que realizan sus subordinados, merman la capacidad creativa de estos, y, por ende, su productividad. El empleado también necesita su propio espacio para crecer y desarrollarse y si se ve controlado de forma excesiva, se verá coartado”.

Falta de comunicación
La comunicación es vital para el buen desarrollo de una empresa. Y la comunicación en todos los ámbitos de la empresa. Comunicar la cultura corporativa, detallar los logros del empleado y hacerle ver lo válido que es en la empresa, es básico a la hora de hacer crecer la empresa y su proyecto. “Muchos líderes acusan una falta grave de comunicación. Por ejemplo, muchos no hacen partícipes a sus empleados de los éxitos de la empresa en los que ellos han colaborado. Esto, tiene como consecuencia una falta de motivación y de empatía con el proyecto de la empresa”, afirma Roldán.

Gestión del tiempo: la asignatura pendiente
Por otro lado, la planificación, tanto del trabajo como del tiempo es primordial a la hora de liderar equipos. “Una de las principales faltas de muchos directivos es la incapacidad para gestionar su tiempo de un modo correcto y eficaz. La saturación de tareas y de responsabilidades, hacen que el directivo no sepa priorizar y esto es clave para llevar una gestión adecuada”, comenta Roldán y añade que “muchos directivos suelen realizar interminables reuniones, pensando que, con el “cara a cara” las cosas se van a solucionar mejor, cuando, si bien, es vital la comunicación personal, no lo es tanto abusar de las reuniones cuando no son necesarias. A veces, es mejor pararse a pensar si lo son o no”. Lo mismo ocurre con el uso excesivo del correo electrónico y las amplias posibilidades de comunicación digital actual. Enviar demasiados mails al día, con temas y asuntos que, probablemente, se podrían haber hablado en un minuto de conversación telefónica, hacen, que no se optimice el tiempo.
  • Don Draper 28/10/2011 a las 08:18

    Hay muchos jefes buenos en el paro y más jefes malos aferrados al sillón, no quieren delegar vaya ser que el "delegado" sea mejor que yo.

entrevistas  |  reportajes  |  almuerzos  |  tribunas  |  noticias  |  proveedores  |  nombramientos  |  estudios  |  agenda  |  libros  |  el equipo  |  enlaces  |  mapa web

© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO  |  Equipo de redacción  |  Contacto  |  Política de privacidad

Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036  Tel. 93 4195152  Fax. 93 4101755