Revista digital
08/03/2023

¿Qué factores son clave para que la presencia femenina aumente en la alta dirección?

Estudio 'Women Matter España: Tramos pendientes' de McKinsey & Company
Las empresas que tienen más de un 30% de mujeres directivas obtienen unos resultados financieros de hasta un 48% superior respecto a aquellas con una representación inferior al 10%. El 79% de empleados de empresas con alto porcentaje de liderazgo femenino se muestran satisfechos con su organización, frente al 65% de satisfacción de empresas con escasa presencia de mujeres en los altos cargos. La participación de mujeres en programas de mentoría en las compañías con mayor diversidad duplica la media total, con un 78% de mujeres que forman parte de este tipo de iniciativas frente al 37% del total.

La presencia femenina en los puestos de alto nivel empresarial está en aumento, pero es fundamental tener en cuenta las medidas clave que impulsan las empresas top performance en representación femenina. Según el estudio ‘Women Matter España: Tramos pendientes’, elaborado por McKinsey & Company y en el que han participado 45 empresas que emplean a más de 300.000 personas en España y Portugal, los programas de mentoría, el fomento de un entorno laboral más inclusivo y solidario, un salario competitivo, una mayor flexibilidad y el apoyo a empleados con hijos son los factores que marcan la diferencia en las empresas con más de un 40% de presencia femenina en posiciones N-2 y superiores.

 

El informe, que analiza la situación actual en términos de igualdad en las compañías españolas, revela las claves para atraer más talento femenino e impulsarlo a la alta dirección. El reconocimiento es la principal razón para permanecer en una compañía, con un 56% de las mujeres encuestadas que considera que ser reconocidas y recompensadas por su trabajo es el factor más importante a la hora de incorporarse a una organización o permanecer en ella. Esto va seguido de la importancia de los role models, ya que el 53% de las mujeres menores de 40 años indica que estarían más interesadas en promocionar a puestos superiores si pudiera ver que sus directivos tienen estilos de vida con equilibrio personal.

 

El salario competitivo se sitúa en tercer lugar, valorado como un factor importante por el 41% de empleadas, seguido del 33% de mujeres que les gustaría contar con una mayor flexibilidad y de un 31% que menciona a la mentoría, ya que considera que no disponer de la red de contactos adecuada es un obstáculo importante.

 

María del Mar Martínez, socia senior y responsable global de Diversidad, Igualdad e Inclusión (DE&I) en McKinsey & Company, destaca la importancia de estas medidas DE&I en las empresas e indica que “Para tener a más mujeres en puestos directivos no hace falta que las empresas lancen muchas iniciativas, sino que se centren en lo que sabemos que funciona: ofrecer oportunidades de desarrollo exigiendo resultados, dar flexibilidad en sentido amplio y apoyar en momentos clave de la carrera profesional, especialmente en ese primer salto a responsabilidades directivas que suele coincidir con la maternidad. Según el informe, las medidas de flexibilidad y las de apoyo al cuidado de menores se consideran las más eficaces para conseguir la igualdad efectiva, por un 75% y un 80% de las mujeres respectivamente, incluso por encima de los programas de formación y preparación para asumir roles de dirección. Las empresas que tienen ambición, foco de los líderes de negocio e infraestructura logran capitalizar los beneficios de la diversidad”.

 

Además de las ventajas en términos de diversidad de género, una mayor presencia femenina en la alta dirección influye positivamente en los resultados financieros de la compañía. El análisis de McKinsey indica que las empresas que tienen más de un 30% de mujeres directivas obtienen unos resultados financieros de hasta un 48% superior respecto a aquellas con una representación de menos del 10%.

 

Tal y como apunta Dafni Giannikou, socia asociada de McKinsey & Company y coautora del estudio, “los consejos de administración deberían darle una mayor importancia a la diversidad en la alta dirección de sus compañías y en los altos cargos. Hay evidencia amplia de que una mayor diversidad de género en los equipos ejecutivos puede aumentar en un 25% el potencial de mejora en los resultados de las compañías. Además, un entorno de trabajo poco inclusivo para las empleadas, la atracción de talento nuevo puede limitarse hasta en un 39%. El liderazgo femenino tiene un impacto positivo también en la percepción de los empleados. Este estudio pone de relieve que el 79% de empleados de empresas con alto porcentaje de liderazgo femenino se muestran satisfechos con su organización, frente al 65% de satisfacción de empresas con escasa presencia de mujeres, lo que se debe a que las directivas se focalizan más en el desarrollo profesional del equipo y en el bienestar de los trabajadores”.

 

La importancia de las medidas de igualdad y diversidad en las compañías

Según el informe de McKinsey, la presencia de las mujeres en la alta dirección de las empresas encuestadas se ha mantenido estable desde 2019, aunque ha sufrido variaciones en algunas posiciones. Mientras que en los puestos de dirección general la presencia de mujeres ha disminuido un 0,5% respecto a 2019 reduciéndose a un 9%, en los consejos de administración ha aumentado un 5,2%, con un 28% de mujeres. En posiciones de nivel N-1 y N-2 la presencia femenina también ha crecido en tres años, un 4,7% y un 2,2% respectivamente, llegando a un 30% y 32% de empleadas. La cuota general de mujeres en altos cargos en las empresas encuestadas es de 43%, igual que en 2019.

 

La importancia de las medidas DE&I se ve reflejada en las aspiraciones a promocionar de categoría profesional. Según ‘Women Matter España: Tramos pendientes’, hay más hombres que aspiran a ascender a altos ejecutivos que mujeres, con un 43% de empleados que respondieron que les gustaría convertirse en altos ejecutivos contra un 36% de mujeres. Sin embargo, ambos ven el desarrollo profesional igualmente importante, con un 92% de las mujeres que consideran que el progreso laboral es importante y un 91% de hombres.

 

Las organizaciones que destacan en términos de representación femenina son aquellas que fomentan de forma activa la diversidad y la inclusión, promoviendo una cultura empresarial que apoye a los empleados e impulsando programas de formación de bienestar dedicados a los directivos, así como iniciativas de mentoría”, apunta Amaia Noguera, socia de McKinsey & Company y líder de la práctica de personas, organización y performance en España y Portugal. “La formación a los managers en estos aspectos es muy importante y efectiva para transformar la cultura empresarial y crear un entorno inclusivo. De ahí que el 70% de las empresas top performance frente al 56% de la muestra total haya apostado por formar a los directivos en crear en sus equipos entornos más inclusivos. La eliminación de sesgos y el reconocimiento del trabajo son otros de los temas incluidos en las formaciones. El 90% de las top performance frente al 67% de la muestra total ha incluido en la formación de los managers el reconocimiento a las personas por su trabajo”, concluye.

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