Revista digital
21/02/2024

2023, el año del aumento del teletrabajo

Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo (II): conciliación
Se cuentan 3,06 millones de personas que trabajaron al menos ocasionalmente desde su hogar, cifra que es un 19,4% más alta que la de un año antes. La proporción de teletrabajadores en el total de ocupados es del 13,6% (+2,6 p.p. por encima del dato más alto de la serie histórica: marzo de 2021).

Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, presenta una nueva entrega del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo que, semestralmente desde hace doce años, profundiza en el grado de satisfacción de los trabajadores y trabajadoras españoles, así como en las oportunidades laborales del mercado de trabajo. 

Para la realización del informe se toman en consideración cinco áreas fundamentales en el entorno laboral de las personas como son la remuneración, la seguridad laboral, las oportunidades de empleo y desarrollo profesional, la conciliación entre la vida personal y la profesional y la conflictividad laboral. En total, se analizan 16 subvariables diferentes. En esta segunda entrega del Monitor nos centramos en el apartado de Conciliación entre la vida personal y la profesional.

 

Más teletrabajo

Tras siete trimestres consecutivos en que el número de teletrabajadores se reduce en la comparación interanual, el año 2023 muestra incrementos trimestre a trimestre. En el cuarto trimestre se contaron 3,06 millones de personas que trabajaron al menos ocasionalmente desde su hogar, cifra que es un 19,4% más alta que la de un año antes.

La proporción de teletrabajadores en el total de ocupados, tomando como referencia la media móvil de cuatro trimestres, aumentó 0,9 puntos porcentuales en la comparación interanual, hasta el 13,6%. Es el dato más alto desde diciembre de 2021, donde llegaba al 14,4%. Y se encuentra a 2,6 p.p. del dato más alto de la serie histórica (marzo de 2021).

Antes de la pandemia, el número de teletrabajadores era de 1,64 millones. Esa cifra creció más del doble, alcanzando un máximo de 3,55 millones en el segundo trimestre de 2020 (el del confinamiento domiciliario). Actualmente hay 3,06 millones de personas teletrabajando ocasionalmente, lo que quiere decir que del máximo de 1,91 millones de teletrabajadores que surgieron fruto de la pandemia, se han perdido 494.500 (un 25,8%) y permanecen 1,42 millones.

Lo mismo se puede ver a través de la proporción de teletrabajadores en el total de ocupados: el 13,6% actual está, como decíamos antes, a -2,6 puntos porcentuales del máximo de un 16,2% del primer trimestre de 2021 y a +5,3 p.p. del 8,3% del final de 2019.

No obstante, al analizar los datos según comunidades autónomas, encontramos amplias diferencias entre estas. Al igual que sucedió en 2022, el teletrabajo se lleva a cabo fundamentalmente en la Comunidad de Madrid, que alcanza a un 22,7% de teletrabajadores (+2,3 p.p. interanual) y, en menor medida, en Cataluña, con un 14,9% (+0,9 p.p. interanual). Además, en 2023, otra comunidad se suma a las que se encuentran por encima de la media nacional: la Comunidad Valenciana, con un 13,8% (+1,8 p.p.), siendo la segunda comunidad que muestra mayor crecimiento con respecto al año anterior, solo por detrás de Madrid.

Visto de otra forma, a pesar de que la Comunidad de Madrid alberga al 15,8% del total de ocupados, tiene al 26,3% de todos los teletrabajadores del país. Cataluña, con el 17,5% de los ocupados de España, tiene el 19,1% de todos sus teletrabajadores. Así, entre ambas autonomías, poseen el 33,3% de todos los ocupados, pero alcanzan al 45,4% del colectivo de teletrabajadores españoles.

Un total de 14 comunidades muestran un incremento interanual del número de teletrabajadores en el cuarto trimestre del 2023. Además de las ya citadas Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, se encuentran el País Vasco, Andalucía, Aragón, Cantabria, Navarra, la Región de Murcia, La Rioja, Castilla y León, Extremadura y Castilla-La Mancha. Destaca el caso vasco, que acumula ya siete trimestres consecutivos de incrementos y se sitúa justo por debajo de la media nacional con un 13,1% de teletrabajadores (+1,3 p.p. interanual). En cambio, tres comunidades muestran un descenso: Asturias, con -1,4 p.p. interanuales que la sitúan en un 10,2%, Galicia (-0,4 p.p.) y Canarias (-0,2 p.p.).

Hace un año, había seis regiones en donde el teletrabajo alcanzaba a menos del 9% de los ocupados, y ahora son sólo tres las regiones en dicha situación. En el final de la cola se encuentra Baleares, que baja tres puestos, con un 8,6% (+0,2 p.p.), seguida por Extremadura, que desciende también tres puestos desde la quinta posición por la cola, con un 8,8% (+0,3 p.p.), y Castilla y León, que desciende también tres puestos desde la sexta posición, con un 8,9% (+0,1 p.p.).

En cambio, La Rioja, que se encontraba en última posición en 2022, está ahora en la quinta por la cola con un 9,2% (+1,7 p.p.). La Región de Murcia, que era la siguiente, está ahora en sexto lugar por la cola con otro 9,2% (+1,2 p.p.), y Castilla-La Mancha sube un puesto hasta el cuarto lugar (9%; +0,8 p.p.).

Sin embargo, al comparar la situación de España con los datos de otros países observamos que, a pesar del incremento de 2023, la brecha con respecto a la UE se habría incrementado con respecto al año anterior, donde fue de -8,5 p.p., es decir, 2 p.p. más baja que la actual brecha de -10,5 p.p. (24,1% en la UE frente al 13,6% de teletrabajadores en España).

Entre los 20 mayores países de la UE, España ocupa el puesto 13, uno por encima del que ocupó en cuanto a la penetración del teletrabajo en 2019 de acuerdo con los datos de Eurostat. Además, 13 de los 20 países analizados (entre ellos Alemania, Bélgica, Francia, Holanda, Rumanía e Irlanda) se mantienen por encima de sus niveles de 2020.

Entre los 6 países que en 2023 tuvieron una proporción de teletrabajadores inferior a la de 2020, hay dos en los que al menos 1 de cada 4 ocupados trabajan ocasional o frecuentemente desde su hogar (es decir, tienen una proporción de teletrabajadores que prácticamente duplica la de España); son los casos de Luxemburgo y Austria. El caso de España se asemeja al de Italia y Polonia, con porcentajes inferiores al 14% y a sus respectivas cifras de 2020. Portugal se encontraría a una mayor distancia con un 19,1%.

 

Estancada la contratación parcial

La proporción de ocupados a tiempo parcial no crece desde 2014. En los 36 trimestres que han pasado desde entonces, 33 se saldaron con descensos interanuales en esta proporción y los tres restantes no tuvieron cambio alguno. Si al final de 2014 trabajaba a tiempo parcial el 15,9% de los ocupados, nueve años después esa proporción es del 13,3%, que suponen 0,2 puntos porcentuales por debajo de la cifra para 2022.

En ese periodo se han creado 3,13 millones de puestos de trabajo de tiempo completo, pero la cantidad de ocupados a tiempo parcial disminuyó en 25.600 personas, hasta los 2,87 millones actuales. La proporción actual de ocupados a tiempo parcial es la más baja desde marzo de 2011.

En los últimos doce meses, se han perdido 87.600 empleos de este tipo; al mismo tiempo, se han creado 695.400 puestos de tiempo completo. En cambio, el año anterior, el 15,7% del empleo creado fue a tiempo parcial (43.700 empleos).

Así, el número de ocupados a tiempo parcial disminuyó en seis autonomías, al mismo tiempo que el empleo a tiempo completo aumentaba en todas las regiones simultáneamente a excepción de La Rioja. Un dato muy por encima de las variaciones del año anterior, donde hubo doce comunidades en las que el empleo a tiempo completo aumentó. Los mayores descensos en el colectivo de empleados a tiempo parcial son los de Extremadura (-10,4% interanual), Castilla y León (-8,1%) y Castilla-La Mancha (-6,6%). A pesar de ello, hay casos de significativos incrementos en la ocupación a tiempo parcial, como en Cantabria (+18,9%) y el País Vasco (+14,0%).

La comunidad autónoma vasca se ha mantenido como la región con mayor proporción de ocupados a tiempo parcial (16%; +0,2 p.p.). Junto con la Comunidad Valenciana (15,6%, +0,3 p.p.), que también continúa en el segundo lugar, son las únicas regiones con más de un 15% de sus ocupados trabajando a tiempo parcial. Les siguen Galicia, con un 14,2% (+0,1 p.p.) y Extremadura, con un 14,1% (-0,6 p.p.).

En la situación opuesta, hay dos (frente a las tres de 2022) comunidades con menos de un 12% de ocupados a tiempo parcial: Baleares (10,6%; +0,2 p.p.) y Canarias (11,4%; +0,4 p.p.), que mantienen su posición con respecto a 2022.

Si comparamos la situación de España con la del resto de países para los últimos datos disponibles de Eurostat, observamos que la media de la UE de trabajos a tiempo parcial se sitúa en el 17,8%, es decir, 4,5 p.p. por encima de nuestro país. En el último año esta brecha se ha incrementado medio punto porcentual.

El que obtiene el porcentaje más alto es Holanda con un 42,8% de sus trabajadores a media jornada, 29,6 p.p. por encima del dato español. La brecha se reduce hasta los -15,3 p.p. si nos comparamos con Alemania, que se encuentra en tercer lugar con un 28,5%. En cambio, Francia, que se sitúa justo encima de España, se encontraría a -3,3 p.p., y Grecia, que estaría justo debajo, a 5,6 p.p.

En la última posición se encontraría Bulgaria con solo un 1,6% de trabajos a jornada parcial y 11,6 p.p. de distancia con respecto a nuestro país.

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