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Talento sin fronteras |
Diversidad cultural |
10/06/2008 La diversidad cultural gana cada vez más adeptos a la hora de confeccionar las plantillas de las empresas, que ven como este factor, lejos de ser un inconveniente, puede convertirse en una oportunidad. Todos los escalones profesionales y salariales se han abierto a esta nueva realidad, que los departamentos de Recursos Humanos exploran a fondo, ávidos de extraer toda su posible riqueza. Una cultura corporativa clara y homogénea es el principal elemento de cohesión y, entorno a ella, dos puntales básicos: la formación y las atenciones personales. Cuidar aspectos tan sensibles como la familia, el idioma, la gastronomía o la religión contribuye a extraer, desde un primer momento, todo el potencial profesional del recién llegado.
Por: Imma Muñinos
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Silvia Vílchez, directora de Relaciones Corporativas de MRW
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Esteve Conesa, portavoz del departamento de Recursos Humanos de Almirall
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Juan Díez Calleja, socio responsable de Recursos Humanos de Deloitte
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Francisco Catalá, responsable de Selección Compensación y Comunicación Interna de NH Hoteles
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Esther Pérez, gerente de Recursos Humanos de Microsoft Ibérica
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José de Juan Saboya, director de Selección de Unión Fenosa