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El empleado, primer cliente |
El Márketing interno crece |
24/02/2006 Proclaman que los empleados deben “firmar” con la empresa un contrato emocional que, sumado al capital intelectual que aporta cada uno de ellos, redundará en
beneficios para el negocio; que es necesario invertir la pirámide de poder en el seno de las empresas para implantar un espíritu de servicio de arriba hacia abajo… Y no pretenden revolucionar el marco empresarial y contractual, tan sólo constatan una
realidad: que un empleado satisfecho es el mejor activo de una empresa, y que la satisfacción debe darse a diversos niveles, no sólo en lo económico.
¿Su método? Aplicar los principios del márketing a la relación con los clientes internos, el personal, para “venderles” la empresa y conseguir que interioricen como propios sus retos, sus expectativas y sus éxitos.
Por: Aurora Capmany
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Antonio Ruiz, jefe del departamento de Márketing Relacional de Gas Natural
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Alfonso Jiménez, socio-director de PeopleMatters
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Jaime Pereira, director de Recursos Humanos de Grupo Manpower
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Juan Torras, socio de Egon Zehnder
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Javier Zuloaga, director de Comunicación Interna de La Caixa
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Mercè Sala, presidenta del CTES de la Generalitat