Desmitificar la inteligencia artificial en el ámbito del apre..." />
Desmitificar la inteligencia artificial en el ámbito del aprendizaje corporativo. Esta ha sido la premisa del Desayuno con Talento patrocinado por Busuu bajo el título “IA aplicada al learning: menos hype, más impacto” celebrado en el hotel Four Seasons de Madrid. En una mesa donde el pragmatismo se impuso a la tendencia, expertos de Codere, Mahou San Miguel, Atos, Alsa, Pernod Ricard y El Corte Inglés debatieron sobre cómo la tecnología ha dejado de ser una promesa de futuro y cómo, ahora, los departamentos de Personas le exigen a la IA una mayor personalización en el aprendizaje.
La inteligencia artificial en el aprendizaje no es un fin en sí mismo, sino un medio para llegar de forma más eficiente y personalizada a plantillas cada vez más heterogéneas. José Manuel León Alegría, responsable Corporativo de Formación y Desarrollo de Codere, explicó cómo su organización, con 10.000 empleados en diversos países, utiliza la IA para aterrizar el aprendizaje en el puesto de trabajo. “En Codere enfocamos la formación como un mix; tras un prework online y un workshop presencial, la IA entra con fuerza en el postwork. Hemos desarrollado agentes que facilitan argumentarios de venta y detalles de producto a nuestro personal de sala en tiempo real”. La apuesta más ambiciosa de la compañía es el entrenamiento de habilidades blandas: “Acabamos de adquirir una herramienta de avatares digitales para realizar roleplays. Permite a un manager practicar una entrevista de desempeño o dar feedback con un colaborador virtual, recibiendo una evaluación inmediata sobre sus puntos fuertes y áreas de mejora. Pero por muy inmersivo que sea, no deja de hacer falta ese contacto humano”.
Esta necesidad de personalización extrema fue secundada por Rocío Suárez, Global Talent Acquisition & Learning manager de Mahou San Miguel: “Para nosotros, el reto es adaptar y personalizar. Trabajamos con IA en dos vías: la creación de contenidos y el diseño de programas con simuladores de negociación para la fuerza de ventas”, detalló. Suárez hizo especial hincapié en que el impacto debe ser real en el negocio: “En Mahou San Miguel intentamos que ‘menos sea más’. No damos licencias de herramientas sin un propósito. Queremos que la tecnología responda a casos de uso que faciliten el día a día”.
Desde la perspectiva del proveedor especializado, Pierre Bedaux, Business Development manager en Busuu, aportó una visión equilibrada sobre el fenómeno. “Hace cuatro o cinco años la IA era solo una palabra de moda que nadie sabía muy bien cómo integrar. Ahora las empresas buscan utilidad real”, señaló. Para Bedaux, la clave reside en no intentar sustituir procesos cognitivos esenciales: “En Busuu, la IA es una herramienta para medir, personalizar y aconsejar, pero en ningún caso para reemplazar la enseñanza de idiomas, que es uno de los procesos más humanos que existen. El aprendizaje requiere un esfuerzo mental y un desarrollo cerebral que la máquina no puede hacer por ti; por eso nuestra apuesta es integrar la tecnología de manera inteligente para ayudar al usuario, manteniendo siempre al docente en el centro”.
Esa dimensión técnica se complementa necesariamente con la parte emocional del aprendizaje, un aspecto en el que Noelia Fernández, Business Development manager para España en Busuu, puso el foco al compartir su experiencia: “Como usuaria, en el aprendizaje de idiomas la IA me ha ayudado a quitarme la vergüenza. En reuniones internacionales, a veces la falta de seguridad te anula”, confesó. Según Fernández, la IA ofrece un “entorno seguro de fallo y error” que prepara al empleado para la exposición real: “Practicar con un robot que no te juzga permite mejorar la pronunciación y ganar confianza. Sin participación no hay visibilidad, y sin visibilidad no hay desarrollo profesional. Pero la IA es el puente, la preparación, hacia esa clase one-to-one donde realmente se produce la personalización”.
En la misma línea de utilidad práctica, Fernando González, HRBP de Atos, remarcó: “La IA es como una célula madre: una entidad con un potencial inmenso que puede acabar siendo cualquier cosa dependiendo del propósito que se le asigne, por eso debemos enfocar en para qué y en cómo se traslada a la productividad”. Para Laura Morato, responsable de Formación Corporativa de Alsa, la IA permite que el aprendizaje se sienta como un acompañamiento y no como una carga. Morato destacó cómo la IA permite respetar el tiempo de los líderes: “Utilizamos la creación de contenidos para ofrecer micro- aprendizajes específicos en momentos clave, como una definición de objetivos o un one-to-one. La herramienta detecta el nivel previo del empleado y lo dirige exactamente a lo que necesita”.
El reto de definir en qué necesitan formarse los empleados fue introducido por Mónica García Pose, Learning & Development expert de Pernod Ricard.
“Nosotros tenemos la obligación de guiarles. Al principio todos los managers pedían formación en IA, pero no sabían exactamente en qué. Tuvimos que identificar si necesitaban aprender sobre IA aplicada a analítica, automatización de procesos o mejora de la productividad”, recordó. También compartió un proyecto global basado en Workday: “Nuestro ‘Career Hub’ usa IA para ‘machear’ competencias e intereses de los empleados con vacantes y planes de formación”. Esa labor de guía convierte a la tecnología en una aliada estratégica para la gestión interna de los departamentos. En este sentido, Marta Escobar, Senior BDM para Iberia y Latam en Busuu, defendió: “No se trata de incluir IA porque lo diga un directivo; tiene que haber un propósito de feedback inmediato y de analítica avanzada”. Escobar explicó que el objetivo de Busuu es “empoderar a las personas en un entorno online para que, con un mejor nivel de idiomas, conecten en la vida real”. Según detalló Marta Escobar, de Busuu, la IA permite a los departamentos de Formación presentar informes precisos sobre el retorno de la inversión: “Nuestra analítica ayuda a saber qué hace la gente, dónde fallan y cuándo es necesario virar la estrategia con una acción presencial. Detrás de nuestra IA hay lingüistas y expertos en didáctica porque es un programa hecho por personas para personas”.

La escala de la organización también dicta el ritmo. Francisco Curto, director Corporativo de Learning del Grupo El Corte Inglés, aportó la experiencia de gestionar el aprendizaje para 80.000 empleados de cinco generaciones. “Estamos ante una quinta evolución industrial que exige un reskilling masivo”, afirmó. Curto describió la IA como un acelerador que aporta agilidad al aprendizaje: “Ahora generamos contenidos digitales a una velocidad de vértigo. Esto nos permite crear píldoras formativas de vida útil corta, adaptándonos de forma continua a un entorno que cambia constantemente”.
En este contexto, José Manuel León Alegría, de Codere, advirtió de que no debemos confundir velocidad con aprendizaje profundo: “La IA ahorra tiempo en la generación del contenido, pero el proceso de aprender sigue requiriendo un espacio y un ritmo que hay que respetar”. Francisco Curto, de El Corte Inglés, añadió que el reto actual no es la falta de contenido, sino su sobreabundancia: “En un océano de cursos, nuestra responsabilidad es evitar que el empleado se pierda”. Por ello, los itinerarios personalizados adquieren más relevancia que nunca, al orientar el aprendizaje hacia lo que realmente aporta valor”. Laura Morato, de Alsa, compartió cómo se apoyan en herramientas “para generar esos itinerarios de formación personalizados que seleccionen y recomienden los cursos que se adaptan a cada uno de los empleados para conseguir mejorar aquellas habilidades que requieren”.
Esta personalización puso de manifiesto también una paradoja generacional. Mónica García Pose, de Pernod Ricard, reveló que, sorprendentemente, son los perfiles senior o perfiles boomer los que reclaman más formación en herramientas de IA y digitales que les ayuden a automatizar tareas y mejorar su productividad. En cambio, son los perfiles junior, que ya conviven en su día a día con la IA, los que demandan otro tipo de formaciones en soft skills e incluso presencialidad en dichas formaciones.
El reto multigeneracional de las empresas ha provocado, según explicó Marta Escobar, de Busuu, que “haya habido que adaptarse y tenido que crear una metodología de aprendizaje de idiomas para todas las edades”.
Y en este contacto humano es donde, además, se apuntala la confianza hacia el uso de las herramientas de IA más útiles. Fernando González, de Atos, recordó que: “Las personas nos fiamos de las personas”, destacando la figura del embajador interno como motor del cambio. Una idea reforzada por Rocío Suárez, de Mahou San Miguel, quien describió su comunidad ‘VanguardIA’ como un ecosistema vivo donde los propios empleados comparten sus éxitos con la IA: “Ese aprendizaje informal, que surge en la máquina de café o en un foro compartido, es el que realmente cala. El éxito no se mide en horas de curso, sino en utilidad real”.
El desayuno concluyó con la certeza de que, aunque la tecnología avance a pasos agigantados, el factor humano sigue siendo el árbitro final. En un mundo de avatares y algoritmos, la capacidad de conectar, de tener un pensamiento crítico y de gestionar el cambio con honestidad es lo que diferenciará a las empresas líderes. La inteligencia artificial ha venido para limpiar el camino de tareas residuales, liberando así el tiempo necesario para lo que realmente importa: el talento, la cultura y la conexión humana de personas que nunca dejan de aprende.
“La IA está revolucionando la velocidad en la generación de contenidos formativos, pero seguimos necesitando ese toque humano que la tecnología no puede sustituir”.
“El éxito de la formación no se mide en horas de curso, sino en su utilidad real para facilitar el día a día del negocio”.
“Hay una dicotomía curiosa en formación aplicada a la IA: el senior pide formación para ahorrar tiempo, y el junior, que convive con ella a diario, reclama más entrenamiento en soft skills, e incluso conexión humana a través del presencialismo”.
“La IA es como una célula madre que puede convertirse en cualquier cosa, siempre que sepamos orientarla”.
“Nuestro reto es conseguir que la IA no sea algo impuesto, sino un hábito cotidiano que libere tiempo para tareas de mayor valor”.
“La IA impulsa una nueva forma de aprender, permitiendo experiencias más precisas, adaptativas y alineadas con la transformación estratégica de la organización”.
“Nuestra misión es utilizar la tecnología online para empoderar a las personas mediante el aprendizaje para que logren conectar con éxito en la vida real”.
“La IA puede aconsejar y personalizar, pero nunca podrá reemplazar el esfuerzo cognitivo que requiere el aprendizaje humano”.
| entrevistas | reportajes | almuerzos | tribunas | noticias | proveedores | nombramientos | estudios | agenda | libros | el equipo | enlaces | mapa web | ||||
|
© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO | Equipo de redacción | Contacto | Política de privacidad |
||||
|
Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036 Tel. 93 4195152 Fax. 93 4101755 |
||||