Formación y desarrollo, la clave para una estrategia de RRHH competitiva
Elena Marcos Bueno,
Directora de Estrategia y Dircom de Alma y Talento & Trentia
“Todo cambia, nada permanece excepto la esencia, el Alma de las organizaciones debe mantenerse inmutable, lo demás se ha de adaptar”. Aún recuerdo cuando pronuncie estas palabras, con auténtica convicción de que la cultura de la empresa y sus valores, deben permanecer como cimientos sólidos para que el edificio se sustente y se siga construyendo.
"El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes." - Proverbio chino
Hace mas de 20 años ya había grandes empresas como Randstad donde trabajé, y algunas pymes visionarias que creían en el valor de la formación y le daban la importancia que tiene, es la mejor inversión y no un gasto. Apostaban por hacer crecer a las personas y construir equipos más competentes como parte fundamental de su estrategia desde el área de RRHH/ Personas, con un propósito claro: fidelizar el talento ya existente en la empresa y desarrollar nuevas habilidades y atraer nuevo talento.
25 años después sigue habiendo empresas que no creen en la formación, y la ven como una pérdida de tiempo y un gastar, y hacen la formación obligatoria, que a veces se siente como la misma palabra indica, obligada e incluso “pesada”. Aunque afortunadamente hoy la mayoría de las compañías apuestan por la formación bien entendida, incluso una parte de la misma la pueden elegir las personas que trabajan en nuestras empresas, entendiendo y escuchando sus necesidades, las de un público cada vez más exigente y preparado, con conciencia del valor de cómo emplean su tiempo, para que se invierta de forma adecuada y merezca la pena.
Lo que no se mide, no existe
Actualmente en temas de formación se evalúa y se mide todo, lo que resulta fundamental para saber si funciona un curso, el tutor/ la tutora, los contenidos, y en función de los resultados ofrecer datos, dar métricas que reflejen la realidad y no moverse por percepciones e intuiciones.
Se evalúan los cursos no sólo cuando se bonifican por Fundae, sino de forma habitual para que se vea si se está invirtiendo bien y en lo que realmente vale la pena invertir: en una formación práctica, relevante y útil para que podamos utilizar los conocimientos adquiridos en ser más eficaces y eficientes en nuestro trabajo y/o que nos abra nuevos universos, que nos conviertan en personas creativas, resilientes y empáticas ( no es baladí).
Programas de formación. Itinerarios formativos. Habilidades requeridas
Dentro de los programas de formación que se están requiriendo para desarrollar habilidades digitales relacionadas con el mundo de la tecnología ( con Trentia y mis camaleones digitales) y en Alma y Talento (con power skills), hay un componente común: la necesidad de saber comunicar el “para que” se hace. El “porque” a veces se trata de una alerta, una red flag en el área o en la persona, o una novedad del mercado que hay que conocer. Pero lo importante es entender el para que, el propósito y diseñar una formación a medida que realmente valga la pena y no sea sólo para cubrir el expediente.
Formaciones más demandadas
Entre las formaciones más demandadas últimamente están las relacionadas con plataformas colaborativas, design thinking datos (Power BI), gestión eficaz del tiempo que es oro, equipos altamente competitivos, Ikigai, el propósito, contadas de otra forma, nada convencionales.
Vital en toda formación el saber comunicar los mensajes, a través de que canales, así como saber impartir con criterio y sin dejarse llevar por la polarización en formaciones “novedosas” de carácter obligatorio, como la sensibilización en temas críticos gigualdad, ldiversidad e inclusión, etc.). Es aquí donde debemos ser conscientes que no se trata de lo que sugiera la ley, los reglamentos o los convenios, es necesario interiorizar estos temas “espinosos” y complejos porque ya están sobre la mesa en las empresas, que son un reflejo de la sociedad. Es por ello que debemos formarnos bien y sensibilizarnos
( casi nada), sobre igualdad, diversidad e inclusión.
Igualdad, diversidad e inclusión
La igualdad, la diversidad y la inclusión, con conocimientos y práctica se convierten en herramientas poderosas y sirven para crear sociedades y organizaciones más justas y equitativas, sobre todo en la actualidad, donde la globalidad es generalizada y los entornos de trabajo son per se, multiculturales y diversos.
Lo de que verdad importa es que sembremos una semilla en temas tan importantes como:
1) La promoción de la igualdad de género:
La formación y la sensibilización ayuda a cuestionar y cambiar la discriminación hacia las mujeres fruto de algunas culturas y religiones ( aspectos individuales, que conviven en las empresas). Estas normas y prácticas promueven un trato igualitario y equitativo para todos los géneros.
2) Fomento de la diversidad e inclusión:
La diversidad cultural y religiosa enriquece a las comunidades, pero también puede ser fuente de conflictos si no se gestionan adecuadamente. Programas de formación y sensibilización ayudan a las personas a comprender y respetar las diferencias, creando un entorno inclusivo donde todos se sientan valorados y respetados.
3) Reducción de prejuicios, estereotipos y sesgos:
Los prejuicios y estereotipos son barreras significativas para la igualdad y la inclusión. La formación y la sensibilización pueden desafiar estos pensamientos y comportamientos, promoviendo una mayor comprensión y empatía hacia los demás.
Es fundamental entender que todos tenemos sesgos inconscientes y que haciéndolos conscientes, empezamos a cambiar cómo nos enfrentamos a la realidad.
4) Creación de entornos seguros y respetuosos:
Una de las máximas de la formación en sensibilización en igualdad, diversidad e inclusión y del liderazgo inclusivo es el respeto a todas las personas.
Es fundamental que todos los individuos, independientemente de
La formación en temas de igualdad, diversidad e inclusión proporciona las herramientas necesarias para identificar y abordar comportamientos discriminatorios y crear un ambiente más seguro y respetuoso para todos.
5) Cumplimiento de normativas y políticas:
En muchos países, como en España, existen leyes y políticas que exigen la igualdad de género y la no discriminación ( artículo 14 de la Constitución Española: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”).
La formación ayuda a garantizar que estas normas se comprendan y se cumplan, evitando posibles sanciones y mejorando la reputación de las organizaciones.
6) Mejora del clima laboral y de la productividad
Un entorno inclusivo y respetuoso mejora el clima laboral y la satisfacción de los empleados, lo que a su vez aumenta la productividad y competitivad y la fidelización del talento.
"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo." - Nelson Mandela.
Esta frase, repetida hasta la saciedad, contiene tanta verdad que no puedo evitar cerrar este artículo con ella.
Cambiemos el mundo con formación atractiva, con conocimientos, con pensamiento crítico y recordemos que es fundamental darle el valor que tiene a la formación y a las estrategias que dibuja el área de Personas, escuchando a las personas interesadas para ofrecerles desarrollar habilidades, adquirir conocimientos y enseñanzas que realmente les sirvan y marquen la diferencia.