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TRIBUNA
junio 2021

Nueva factura de la luz, ¿qué ocurre con los gastos del teletrabajo?

Luis Jiménez-Arellano Larrea,
Abogado, responsable del área de Derecho Laboral de Bufete Mas y Calvet

 
Luis Jiménez-Arellano LarreaEl Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia, que fue publicado en el BOE el 23 de septiembre de 2020, recoge una serie de medidas que pretendían normalizar la situación ya tan consolidad y “forzada” por la pandemia de la COVID, del trabajo a distancia o el teletrabajo.
El ámbito de aplicación de esta medida, como dice el artículo primero, es para “los trabajadores que voluntariamente presten sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario”.

Es decir, el teletrabajo solo se puede aplicar a las relaciones laborales encuadradas en el régimen general, por lo que quedan fuera las relaciones laborales que tiene su normativa propia y no están enmarcadas jurídicamente en el Estatuto de los Trabajadores.

Volviendo al texto legal que regula el teletrabajo, su artículo 12 trata sobre el derecho al abono y compensación de gastos. Y concretamente dice, en su apartado primero, que “el desarrollo del trabajo a distancia deberá ser sufragado o compensado por la empresa, y no podrá suponer la asunción por parte de la persona trabajadora de gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral”.

Por lo que es evidente que la empresa deberá asumir estos costes. Una consecuencia de lo anterior es que si el trabajador que desarrolla ahora sus funciones en su casa incurre en gastos que antes, cuando trabajaba desde la oficina, no tenía, ahora los podrá imputar a la empresa.


Teletrabajo durante la hora punta de la luz

Pero ahora tenemos otra novedad: con el nuevo recibo de la luz, que entró en vigor el 1 de junio, se establecen -entre otros cambios- tres tramos de tarifas al día: el segmento más caro será el de las horas punta, que va de 10 a 14 horas y de 18 a 22 horas; también hay horas llanas, en las franjas de 8 a 10 de la mañana, de 14 a 18 horas y desde las 22 a las 0 horas. Por último, están las horas valles, desde la medianoche hasta las 8 de la mañana, al igual que los fines de semana y festivos.


No podemos pasar por alto que gran parte de los trabajadores que desempeñan sus funciones en modalidad de teletrabajo cuentan con un horario que coincidirá, en gran parte, con las franjas horarias más caras, la de las horas punta. Este sistema de franjas con distintos precios, que en principio busca un cambio de hábitos y un consumo eficiente, no solo repercutirá en las horas en las que la mayoría de las personas pone la lavadora, el lavavajillas u otros electrodomésticos, sino que también tendrá un impacto en los gastos del teletrabajo.


Una consecuencia de lo anterior es que la empresa deberá pagar el coste que supone el consumo de luz que tenga el trabajador durante su jornada de trabajo. Y esto es así porque se podrá demostrar que antes de teletrabajar, el empleado no tenía esos gastos porque no consumía el mismo nivel de energía eléctrica en su vivienda.


Bien es cierto que el texto legal que regula el teletrabajo apunta una serie de requisitos y de partidas concretas que se deben recoger en el contrato o anexo al mismo. Con ello, quedarán claros qué gastos tiene el trabajador a partir del momento en que desempeña sus funciones profesionales en su casa.


Los gastos del teletrabajo: por escrito y actualizados

Concretamente, en el artículo 7 apartado b) se establece que en el contenido del acuerdo del trabajo a distancia se deben enumerar los gastos que pudiera tener la persona trabajadora por el hecho de prestar servicios a distancia. Además, debe detallar la manera en que se cuantificará la compensación que obligatoriamente debe abonar la empresa, así como el momento y la forma para compensar dichos gastos. Esto se corresponderá con la previsión recogida en el convenio o acuerdo colectivo de aplicación, si es este el caso.


¿Qué ocurrirá ahora que se ha fijado una tarifa punta de la luz en un horario que habitualmente coincide con el del trabajo habitual de gran parte de los trabajadores? Pues que este sobrecoste lo deberá asumir la empresa. ¿Y cómo debe actuar un trabajador para que esto sea así? Desde un punto de vista legal, recomendamos que lo comuniquen cuanto antes a la empresa y siempre por escrito. Si ya contaban con un acuerdo por escrito, este tendrá que actualizarse.


Y si no había nada fijado en un documento -algo que, por desgracia, suele ser lo más habitual en numerosas empresas-, esta es una muy buena oportunidad para que trabajadores y empresarios se sienten y acuerden por escrito los términos del trabajo a distancia, asegurándose de cumplir con todos los requisitos que establece la ley: la enumeración y cuantificación de los gastos que le conllevan al trabajador y que deberá pagar la empresa.


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