2023: aprendizajes para mejorar la gestión de Recursos Humanos
Daniel López Paíno,
dir. Unidad Negocio HCM Iberia & Mid Market Spain de Cegid
En un mundo en constante evolución, las áreas de Personas se enfrentan a retos sin precedentes, pero también a oportunidades transformadoras. El año 2023 ha sido testigo de cómo la tecnología ha revolucionado su gestión, marcando un punto de inflexión en la historia de estos departamentos. De hecho, durante este año hemos experimentado una serie de hitos y avances que no podemos ni debemos olvidar.
La primera de ellas es que la analítica se ha convertido en una herramienta indispensable para las áreas de Recursos Humanos. Es más, en los últimos meses ha desempeñado un papel fundamental en la optimización de procesos tales como la selección y contratación, la gestión y desarrollo del talento, la administración de la nómina, la evaluación del desempeño y el análisis de la experiencia del empleado. Estos avances no sólo han perfeccionado los procesos existentes, sino que también han permitido la toma de decisiones de manera informada y estratégica.
No obstante, a pesar de sus numerosas ventajas, la integración efectiva de la analítica en la estrategia y gestión de personas no está exenta de desafíos. La correcta explotación y tratamiento de los datos, la toma de decisiones basadas en información objetiva, así como la comunicación efectiva a toda la plantilla son cruciales para una transformación exitosa hacia una gestión basada en datos.
La tecnología, un aliado fundamental para la gestión de personas
La tecnología ha ido poco a poco impregnando cada rincón de las organizaciones y el área de personas no podía ser diferente. El uso de soluciones tecnológicas innovadoras en Recursos Humanos ha demostrado ser un catalizador para mejorar la eficiencia y la eficacia, enriqueciendo la comprensión analítica y permitiendo a los profesionales de esta área enfocarse en lo esencial: las personas y su desarrollo y crecimiento. La digitalización no solo ha demostrado ahorrar tiempo, sino que también ha permitido identificar carencias, tener una visión retrospectiva, hacer predicciones, facilitar el proceso de onboarding, por mencionar algunos beneficios directos en la gestión de personas.
En paralelo, ha surgido un nuevo cambio de paradigma en el enfoque de estos departamentos. De la atracción del nuevo talento se está pasando a la fidelización y desarrollo del talento ya existente. En un contexto marcado por el burnout o la renuncia silenciosa (quiet quitting), la protección del talento se ha convertido en una prioridad. La fuga de talento, impulsada por los cambios en el modelo de trabajo y las nuevas dinámicas laborales postpandemia, ha llevado a las organizaciones a centrarse en nutrir y mantener su fuerza laboral actual, entendiendo el valor inestimable de la experiencia y compromiso de sus colaboradores.
En este escenario, la optimización de procesos a través de la innovación y la automatización es ya un elemento clave, donde la gestión de nóminas y el desarrollo del talento destacan como áreas prioritarias. El uso de tecnologías innovadoras como los RPAs para la gestión de la nómina ayuda a reducir errores y a automatizar procesos; mientras que, en el caso de la gestión del talento, aplicar automatizaciones en procesos como la selección y el e-learning, enriquecen la experiencia del empleado e impulsan el desarrollo continuo.
El papel revolucionario de la Inteligencia Artificial
Por otro lado, tal y como está ocurriendo en todas las áreas de las organizaciones, en este 2023 la Inteligencia Artificial (IA) ha ocupado un papel protagonista, comenzando a transformar de forma extraordinaria la manera de gestionar el capital humano. Su aplicación abarca, como ya adelanté, desde la automatización de tareas repetitivas hasta la mejora en la toma de decisiones y la creación de experiencias más personalizadas para los empleados. La IA no sólo agiliza los procesos de contratación, sino que también facilita la comunicación interna y optimiza la gestión del desempeño, anticipando las necesidades de personal y evitando la sobrecarga o escasez de talento.
En conclusión, en esta nueva era, el rol de los profesionales de Recursos Humanos ha evolucionado significativamente. Ya no se limitan a realizar tareas puramente mecánicas y administrativas, sino que ostentan un papel protagonista en la estrategia empresarial y en la toma de decisiones, pues las personas son el activo más valioso de las organizaciones y las que marcan la diferencia. Este cambio enfatiza la necesidad de adquirir nuevas y avanzadas habilidades en aspectos como la comunicación, la analítica de datos o la tecnología para poder dar respuesta a los nuevos retos, ofrecer una experiencia diferencial y por ende, lograr fidelizar al mejor talento.