Coaching Personal: el ascenso del deseo de una transformación vital
Enrique Jurado,
CEO de Darte Human and Business School
En los últimos 5 años llevo observando un abrumador crecimiento de la demanda (y de la oferta) del denominado Coaching Personal. Si hace 10 años hablar de Coaching fuera de las esferas empresariales suponía que te miraran con cara rara, ahora nadie se extraña si alguien refiere que cuenta con el acompañamiento de un coach para mejorar alguna esfera de su vida.
Con esto no quiero decir que me parezca mal. Al contrario. Para mí es el triunfo de algo que he defendido siempre: el Coaching es una metodología eficaz para la consecución de metas y para un mejor autoconocimiento; una metodología que sirve para todo el mundo y es aplicable a todo tipo de objetivos, vitales incluidos.
Este denominado Coaching Personal no deja de ser una variante que, en esencia, equivale a lo que he denominado comúnmente como coaching de vida. Se trata de un enfoque de coaching destinado a asistir a la persona en el ámbito de su vida personal, brindándole apoyo en áreas específicas con el fin de que pueda alcanzar metas concretas.
Por qué el auge del coaching personal
Desde mi punto de vista, uno de los puntos que ha hecho que este Coaching Personal crezca como la espuma es que nos hemos dado cuenta de que esas esferas de la vida donde el Coaching puede aplicarse para ayudar son muy amplias. Casi infinitas diría yo.
Cada acción individual o social que influya en la vida de una persona puede necesitar o requerir la ayuda de un coach. Así, existen desde coaches especializados en el sueño o la alimentación, pasando por coaches que ayudan en la reinvención profesional, los que se enfocan en mejorar habilidades comunicativas y las relaciones, y así podemos seguir hasta un largo etcétera.
Pero más allá de que las áreas de acción del Coaching Personal sean infinitas, lo que creo que ha catapultado su crecimiento es el aumento considerable de su demanda causado probablemente por lo que ha germinado en la sociedad de los últimos años: la necesidad de cuidar el bienestar físico y emocional y la búsqueda de una vida plena y con propósito.
La salud mental ya no es un tabú y más allá de las terapias para problemas concretos de salud, las personas saben que trabajar en su autoconocimiento para mantener una estabilidad emocional, relacional, laboral, etc. a largo plazo, es crucial.
El Coaching Personal ha crecido, por tanto, porque el individuo quiere mejorar, quiere evolucionar, quiere sentirse bien.
Las áreas del Coaching Personal qué más han crecido en los últimos años
Echando un vistazo a las intenciones de búsqueda en Internet y, observando el contexto social en el que nos movemos, algunas de las áreas del coaching personal que más demanda tienen en la actualidad son:
- Coaching de carrera y de reinvención profesional: personas que buscan avanzar profesionalmente en sus carreras o que quieren cambiar de profesión. El conformismo en el área laboral donde aferrarse a un puesto fijo, aunque sea sufriendo, ya no convence.
- Coaching de empoderamiento: un coaching donde los coachees son fundamentalmente mujeres dentro de la toma de conciencia de su papel en la sociedad actual. Un coaching personal enfocado en la mejora de la autoestima, en el alcance de metas personales y profesionales y en el desarrollo de estrategias de liderazgo.
- Coaching de salud y de bienestar: nos cuidamos más que nunca por dentro y por fuera porque somos conscientes de que es la vía adecuada para vivir mejor. En este ámbito hay dos vertientes claramente diferenciadas. Por un lado los que ayudan con el cambio de hábitos, siendo los coaches nutricionales una de las esferas más en auge; y por otro, los que se especializan en la gestión del estrés, la gran lacra del ritmo de vida actual.
- Coaching deportivo: aunque está muy vinculado al Coaching de salud, en realidad ha crecido la demanda de atletas profesionales que buscan la figura del coach para mejorar su mentalidad y la consecución de sus metas deportivas. Grandes deportistas de élite que han alzado la voz hablando del uso de estos profesionales ha contribuido a este boom.
- Coaching en habilidades de comunicación: ya no sólo se contrata un coach en habilidades comunicativas para esas personas que tienen que hablar en público y les puede la situación, sino para desarrollar habilidades para poder comunicarse en distintos aspectos de la vida; porque comunicar bien puede cambiar muchas cosas.
- Coaching financiero: aunque existen muchas dudas aún en torno a este tipo de Coaching Personal, lo cierto es que no deja de crecer su demanda por su utilidad. Lejos de hacerte ganar más dinero en inversiones (ojo a los que te puedan prometer eso que realmente no son coaches), un coach financiero te ayuda a establecer metas financieras, a gestionar deudas y a desarrollar buenos hábitos financieros.
- Coaching de familia o parental: las situaciones controvertidas dentro de la familia ya no se esconden, sino que se buscan soluciones y el acompañamiento de un coach personal especializado puede ser una gran ayuda para que no se enquisten y acaben siendo un verdadero problema de difícil solución.
La profesión de coach, con mucho futuro
Si hace poco más de una década parecía que la labor del coach poco podía salir de la empresa, este abanico abierto por la demanda del Coaching Personal hace que sea una profesión donde hay muchas posibilidades. Si se es, por ejemplo, especialista en comunicación o en nutrición, por poner dos sencillos ejemplos, formarse como coach puede abrir nuevas vías laborales muy interesantes de ayuda y acompañamiento humano.
El creciente interés en el Coaching Personal es más que probable que siga en alza. Parece que las crisis económicas, políticas y sociales actuales no hacen más que subrayar la necesidad imperante de cultivar un mayor autoconocimiento y apoyo a través del coaching.