Formación en idiomas: reflexiónes y alguna recomendación práctica
Julián Baños,
director general de EF Corporate Language Training
Aunque en España se ha mejorado el nivel de inglés de los trabajadores, es necesario acelerar el proceso para incrementar la competitividad
Desde hace tiempo escuchamos y leemos la canción de que “es preciso que casi todos los sectores realicen nuevos progresos con el fin de que las empresas sean capaces de sacar el máximo partido del inglés como idioma mundial de los negocios”. Esta canción, no por conocida deja de ser cierta. Nuestra competitividad a largo plazo se basa en la capacidad de las organizaciones de realizar innovaciones en todos los aspectos de su negocio. La innovación procede de una cultura empresarial de creatividad que, a su vez, proviene de una colaboración transfronteriza y una mayor comunicación y es aquí donde el inglés resulta crítico. No es de extrañar que las principales empresas y organizaciones del mundo ahora consideren el inglés como una herramienta estratégica importante. Aquellas empresas cuyos trabajadores tengan carencias en el dominio del inglés tendrán dificultades en mejorar o simplemente mantener su posición en el mercado; no se trata de meter miedo, esta correlación es una evidencia empírica probada en numerosos estudios.
Pero desde EF Corporate Solutions vemos claros indicios para ser optimistas, hay datos objetivos de que España está avanzando a la hora de mejorar el nivel de inglés de los trabajadores; ahora se hace necesario acelerar este progreso para incrementar la competitividad de nuestras empresas. Ahora las empresas necesitan ir más allá, hacer algo más que lo realizado hasta ahora (seguro que ya han probado “nuevas” metodologías o ya han cambiado de profesores).
Las empresas que de verdad necesiten y deseen ir más allá en la formación de idiomas deben apoyarse en consultores expertos que les asesoren sobre qué aspectos mejorar, mantener, modificar… puntos que estén directamente alineados con la cultura y la estrategia comercial de la compañía.
RECOMENDACIONES PARA LAS EMPRESAS
Obviamente se pueden dar diversas recomendaciones para que las empresas mejoren su dominio del inglés.
Aquí pueden encontrar cuatro que considero interesantes:
Establecer requisitos claros para el dominio del inglés y vincularlos a la obtención de ascensos. Las empresas necesitan vincular un determinado nivel del idioma a cada una de las categorías laborales y unir ese nivel objetivo con una determinada necesidad empresarial.
De esa manera, los trabajadores tendrán claro que, para ser eficientes en su trabajo, deberán ser capaces de comunicarse a un determinado nivel pues, en caso contrario, no podrán asumir cargos de mayor responsabilidad dentro de la empresa.
Asegurarse de que los programas sean rentables. Esto parece obvio, pero es importante ser capaz de gestionar programas de enseñanza del inglés de manera eficaz y de demostrar la rentabilidad de la inversión. Esto significa establecer objetivos claros, medibles y alineados con la estrategia de la empresa.
Gestionar la formación en inglés como programa de cambio. Incrementar el uso del inglés en una empresa puede ser un proceso complicado y desconcertante para la mayoría del personal y debe gestionarse con la misma atención que se le prestaría a cualquier otro programa de cambio. Además, la formación en inglés consiste en un proceso a largo plazo, pues pasar de ser un principiante absoluto a manejarse con soltura puede llevar de tres a cinco años, lo que significa que es necesario mantener a los empleados motivados y comprometidos. Una empresa puede tener a su disposición unos profesores y una tecnología excelentes, pero todo ello no servirá de nada si no se contextualiza dentro de un programa cohesionado que involucre a las personas y las mantenga motivadas, animadas y realizando progresos. Las empresas deberían pensar en la formación en inglés en términos de un programa de cambio y reflexionar sobre la manera de hacer participar a las personas en dicho programa. Disponer de un entorno donde las personas se sientan cómodas a la hora de cometer errores es algo muy importante, ya que el aprendizaje de idiomas inevitablemente conlleva la realización de muchos errores.
Ofrecer soluciones de aprendizaje flexibles y personalizadas. Un requisito fundamental para que un programa tenga éxito es la flexibilidad. En una economía globalizada, los empleados se enfrentan a menudo a horarios de viaje muy intensos, especialmente los trabajadores de categoría sénior. De ahí que las soluciones personalizadas sean tan valiosas. Una experiencia de aprendizaje personalizada es también extremadamente importante para la motivación. De ser posible, las prácticas en países de habla inglesa pueden marcar una gran diferencia, aunque es evidente que no es una opción en la mayoría de los casos.