La innovación y la Mejora Continua
Carlos Gutierrez,
director de Eurocen (Grupo Adecco)
Varias son las metodologías asociadas a la Mejora continua en la industria: Lean Manufacturing, Kaizen, Sig Sigma, SMED… si bien el mejor socio para avanzar de forma más rápida en la mejora organizacional es la innovación.
Cuando se habla de Innovación casi siempre pensamos en cambios tecnológicos, y últimamente, invadiendo los más recónditos espacios, la robótica se presenta irremediablemente como la panacea de nuestra evolución. Pero conviene quizás recordar la otra cara de la innovación, aquella donde el conocimiento puede generar un mayor y mejor resultado.
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Real Sociedad Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
"Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega, instándome a corregir de nuevo un examen de física de un alumno. Leí la pregunta del examen: 'Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro'.
El estudiante había respondido: 'lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélguelo hasta la base del edificio, marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio'.
"Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta, pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
"Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio. Calcule el tiempo de caída con un cronómetro. Después, aplique la fórmula altura = 0,5 A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.
"Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras; por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
"Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó, éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura.
"Es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero, y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precisión. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro, golpear con él la puerta de la casa del conserje y, cuando abra, decirle: 'Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo'.
En ese momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar".
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Detrás de esta anécdota nos encontramos uno de los pilares de la Innovación y nos es otro que el pensamiento divergente o lateral, aquel que se aleja de las formas tradicionales de pensamiento, las que tradicionalmente nos enseñan en la mayoría de los sistemas educativos occidentales (pensamiento convergente).
El pensamiento convergente es un proceso o método de pensamiento que el cerebro utiliza para generar ideas creativas al explorar todas las posibles soluciones ante un problema o situación.
Será pues la creatividad o cómo llegamos a ella la que nos proporcione eso que Geoffrey Nicholson, de la corporación 3M, definió como Innovación: “la forma de transformar conocimiento en dinero”.
Contar con los mejores, detectar el talento y permitir su desarrollo diferenciará a unas organizaciones de otras. Cuando pensamos en el futuro y en los diferentes proyectos que nuestros futuros clientes nos encomendarán, desde Eurocen, la división de Adecco Outsourcing que gestiona procesos industriales, nos gusta pensar en un futuro donde nuestros procesos de selección nos permitan llegar a esos profesionales talentosos y contar con ellos en la dirección y ejecución de los mismos.
Es posible que los androides nos ayuden a ejecutar de forma perfecta y en el menor tiempo multitud de procesos, pero seguirán siendo los Recursos Humanos los que generen las novedosas formas de diseñarlos, y por tanto, continuarán constituyendo el motor del cambio.