El tiempo de las posiciones de nueva creación
Andrés Fontenla,
fundador de Fontevalue Consulting
Hay una señal muy clara en el mercado del headhunting que funciona como un termómetro de la calidad del empleo cualificado. Se trata del balance entre la demanda de posiciones de nueva creación con aquellas que son de reemplazo de posiciones existentes.
La restitución de posiciones claves en la empresa acompaña la actividad de todos los negocios en todo tiempo y todos los entornos macroeconómicos. En condiciones normales se considera saludable hasta cierto punto que haya una rotación de personas en las empresas. Así, el talento se refresca y proporciona cambio, la empresa se libera de viejas inercias y se enriquece con nuevos enfoques así como con ilusión y nuevas metas que ponen a la empresa ante horizontes prometedores.
En estos últimos años, las empresas han tenido que mirar demasiado en términos de eficiencia y rentabilidad, optimización de costes que ha conducido a desprenderse de directivos valiosos la mayor parte de la veces pero sin embargo poco adaptados a los tiempos.
Por el contrario, recientemente asistimos a la creciente demanda en el sector de cazatalentos de posiciones innovadoras en un abanico amplio de sectores. Hablamos por ejemplo de directores de marketing online, de expertos de posicionamiento en redes sociales, de investigadores de servicios en el ámbito médico y el bienestar, directores para el desarrollo de software de aplicaciones móviles, directores de experiencia de cliente, consultores senior de medio ambiente a nivel mundial, directores de negocio internacional, por citar algunas de las posiciones que desde Fontevalue se han cubierto recientemente.
Las nuevas posiciones
Así, constatamos que la demanda de posiciones de nueva creación en la empresa comienza a preponderar dentro del sector de captación de talento.
Las empresas refuerzan los equipos existentes después de años continuados de reducción hasta la mínima expresión. También se crean posiciones que no han existido en el recorrido anterior del negocio y obedecen a formas de organización novedosas para abordar mejor las necesidades de los clientes.
Sin embargo, una señal indiscutible de la reinvención de la empresa, es la creación de posiciones completamente nuevas o singulares, lo cual ocurre por el afloramiento de la iniciativa emprendedora pero también se corresponde con el emprendimiento de unidades de negocio, nichos de actividad innovadores, oportunidades identificadas para llegar más lejos, que ahora se ponen en marcha y necesitan ser cubiertas con expertos que han de identificarse en el mercado.
El entorno económico aún no se puede catalogar de boyante pero la visión positiva del futuro comienza a extenderse y son continuas las señales tanto en apartados macro (PIB, incremento sostenido de exportaciones, mejora de la productividad…), así como en múltiples indicadores de la actividad económica corriente (aumento de la venta de vehículos, de la publicidad, de tarjetas de crédito, de hostelería y turismo, etc.).
En estos días ya se siente que el grado de confianza de los directivos está aumentando y que los departamentos de Recursos Humanos realizan una planificación de incorporaciones más atrevida con planes de negocio más ambiciosos.
La demanda de posiciones de nueva creación dentro de la empresa en cualquiera de las vertientes mencionadas es un indicador relevante de dinamismo. No está vinculado directamente al crecimiento neto de la actividad de la empresa, pero sí habla con elocuencia del cambio interior, y esto es prometedor.