La acreditación de la experiencia
Eduard Pallejà,
director general de Fundació Politècnica de Catalunya
Un diálogo fluido entre el mundo académico y el de la empresa es fundamental para que los perfiles profesionales de los licenciados se adapten a los requerimientos laborales. Ésta es una de las funciones de la Fundació UPC, que fortalece los lazos entre ambas orillas. Desde hace cinco años, la Fundació UPC también ofrece un pionero e innovador programa, Validación y Acreditación de Competencias Profesionales. Se trata de reconocer, a través de diplomas de másters, posgrados o cursos de especialización, la experiencia y los conocimientos adquiridos por los profesionales de las empresas durante su recorrido laboral.
Cuando se creó la Fundació UPC, hace ahora diez años, uno de sus objetivos era lograr fortalecer los vínculos de unión entre la universidad, la empresa y las administraciones. Siempre se había achacado al mundo universitario un cierto distanciamiento de los requerimientos y expectativas que el entorno laboral podía esperar de los licenciados. Tras esta reflexión, la Universitat Politécnica de Catalunya decidió crear la Fundació UPC para ofrecer estudios de tercer ciclo que formasen a profesionales acordes con los perfiles más solicitados por las empresas. Como país, tenemos que apostar por crear sinergias entre el entorno universitario, la aportación del mundo económico y el impulso de las administraciones. Se trata de una alianza estratégica extremadamente potente que ha de buscar mecanismos de dinamización industrial. Es evidente que, en un entorno competitivo y cambiante, es de suma importancia gestionar adecuadamente el conocimiento.
De este modo, la Fundació UPC organiza másters, posgrados y cursos de especialización; además, asesora a las empresas desde su departamento de consultoría y ofrece otros servicios siempre encaminados a que las organizaciones mejoren las habilidades de sus colaboradores. Entre estos productos se encuentra el programa Validación y Acreditación de Competencias Profesionales, un servicio único y pionero en toda España, aunque ya existe en países como Francia o Inglaterra, donde también se ha puesto en marcha. Hasta ahora, la formación curricular estándar sólo tenía en cuenta los conocimientos adquiridos en las aulas, previo paso por la universidad. Ahora, este innovador programa permite certificar, con un diploma UPC de máster o posgrado, la experiencia y los conocimientos adquiridos por los profesionales de las empresas durante su recorrido laboral. Muchos trabajadores no han tenido la oportunidad de recibir una formación reglada, y este sistema reconoce su valía y su aportación a la organización.
El sistema se basa en comparar las capacidades conseguidas durante el itinerario profesional de una persona, en una determinada área de conocimiento, con las capacidades adquiridas al cursar un programa de máster o posgrado relacionado con esta temática.
La empresa se encarga de proponer a los candidatos que considera más adecuados para la obtención de estos títulos, en su mayoría se trata de directores técnicos o mandos intermedios. Cada persona recibe un asesoramiento individualizado que consta de diferentes fases.
Un experto consultor de la Fundació UPC valora de manera general la trayectoria profesional del candidato. Mediante una herramienta informatizada, ambos trabajan sobre los conocimientos y experiencias del directivo para fijar el programa de la UPC cuyos contenidos se adapten mejor a sus capacidades. Tras este proceso, el asesor traspasa el documento debidamente cumplimentado al profesor del departamento encargado de validar las competencias. La comisión de acreditación analiza la propuesta del docente y decide en qué tanto por ciento puede acreditarse la actividad formativa, tras lo cual la Fundació UPC emite un certificado.
Este sistema no exige un gran esfuerzo por parte del candidato, ya que ha sido durante toda su experiencia laboral cuando ha realizado el aprendizaje que ahora se le va a reconocer.
El programa Validación y Acreditación de Competencias Profesionales tiene diversos puntos que lo hacen especialmente enriquecedor. Por un lado, la empresa puede estar segura del rigor con que actúa la Fundació. Se trata del rigor propio de una importante y prestigiosa universidad, la UPC, que es la garante de los diplomas que entregará a los candidatos que se acojan al programa. Por otro lado, todos los datos que recabe el asesor acreditado por la FPC son absolutamente confidenciales, y en ningún caso se extraerán de los expedientes que custodia esta organización, tal y como se especifica en la Ley de Protección de Datos.
Además, el programa permite obtener información sobre los conocimientos que posee el candidato a través de los proyectos y las actuaciones concretas que ha realizado, todo ello bien documentado. También es una importante herramienta para desarrollar planes de potencialidad de las personas: el asesor que supervisa todo este proceso llega a conocer con detalle al candidato y las posibilidades que éste tiene para ejercer diversas funciones. El sistema VACP es, por tanto, un instrumento valioso para identificar de forma automática las necesidades de formación.
Se trata de un programa que construye conocimiento desde la empresa con la importante aportación del mundo académico. En estos cinco años, ya han sido más de 500 profesionales los que han acreditado sus capacidades y experiencias con este programa. Sin duda, un proceso gratificante para una compañía, que de este modo puede reconocer la labor desarrollada por sus profesionales más veteranos, que tal vez no tuvieron la oportunidad de cursar estudios superiores. Un motivo más para implicar a los empleados en la organización es conseguir que se sientan parte de un proyecto que cree en ellos y les anima a mejorar. Se trata del reconocimiento a la dedicación y a la profesionalidad de las personas.