Adquiere el ADN del nativo digital
Carles Castilla,
director General de Grupo Castilla
Existen tres claves a seguir para conseguir el éxito y no morir en el intento: es primordial anticiparse, seguir una estrategia y apostar por la formación
¿Te has planteado cuáles son las necesidades reales de tu empresa? ¿Eres consciente de la importancia de llevar a cabo un relevo generacional? ¿Cuentas con el apoyo de tu plantilla actual? Sin embargo, ¿por qué no das el salto? Cada vez es más frecuente contemplar cómo las empresas familiares de este país intentan actualizar su funcionamiento y su estructura organizacional, pero entran en una espiral de dudas que no les deja avanzar. ¿Eres uno de ellos? Ante las incertidumbres, no debes olvidar que cualquier cambio supondrá una oportunidad para tu negocio, pero también para todo tu equipo a la hora de explorar nuevas maneras de trabajar y de relacionarse con el mercado creciente. Lamentablemente, diversos estudios revelan que “cerca del 70% de las empresas de origen familiar españolas no superan el primer relevo y, solamente, el 15% sobrepasan el segundo cambio generacional”. Por este motivo es esencial que, en primer lugar, te analices a ti mismo y valores si estás dispuesto a hacer evolucionar tu compañía. Asimismo, debes tener claro que existen tres claves a seguir para conseguir el éxito y no morir en el intento. Es primordial anticiparse, seguir una estrategia y apostar por la formación.
En primer lugar, no dejes que el tiempo juegue en tu contra. Debes basarte en la anticipación para destacar por delante del resto de grupos empresariales y anteponerte a tus propios temores. Ten en cuenta que, en la actualidad, conviven tres generaciones distintas dentro de tu equipo. Este hecho supone una clara ventaja, ya que puedes extraer y combinar las cualidades de cada grupo para construir un equipo dinámico y tenaz, es decir, imparable. Debes lidiar con esta coyuntura y sacarle el máximo provecho para aprender de los nuevos empresarios, pero sin dejar de lado la experiencia acumulada al largo de los años. Aquí es donde confluye la figura del nativo digital con la de los baby boomers, aquella generación que nació después de la Segunda Guerra Mundial. Los departamentos de Recursos Humanos se han dado cuenta que las nuevas generaciones están más predispuestas a formarse constantemente, adquirir habilidades y a promocionarse dentro de la empresa. Así, si quieres integrar las nuevas promociones, deberás motivarlos para potenciar todo su talento. Se calcula que para el año 2020, los jóvenes nacidos entre 1980 y 2000, constituirán el 50% de la fuerza laboral total. Aunque sólo se trata de una estadística, es un reflejo más de cómo se está construyendo el futuro empresarial. Además, para anticiparte, recuerda que los nativos digitales ya han incorporado las nuevas tecnologías, las facilidades de navegar por internet y las redes sociales desde el comienzo de su educación, prácticamente lo llevan en el ADN.
Por otro lado, es esencial elaborar una estrategia que sirva para guiarte en todos los pasos de tu relevo generacional. Unir experiencia e innovación no es una tarea fácil, pero puedes optar por ampliar las competencias o las tareas que llevan a cabo tus empleados. Este hecho estimulará a tus empleados y provocará que se sientan más próximos al cambio de rumbo de la compañía. Si se sienten integrados y ven que forman parte del proyecto, será mucho más fácil dinamizar los distintos departamentos de tu empresa y conseguirás completar la transformación digital con el apoyo de todo tu equipo.
En tercer lugar, para completar el relevo generacional, debes formar a los nuevos integrantes, pero también puedes servirte de sus conocimientos para que la evolución interna se lleve a cabo al mismo tiempo. No olvides que esta nueva hornada de trabajadores también puede convertirse en un valor añadido y serán ellos mismos los que te formarán a la hora de aplicar las nuevas tecnologías.
Ahora bien, más allá de la planificación o la estrategia que elijas para conseguir con éxito el relevo generacional de tu compañía, no olvides que una empresa está formada por valores que se traspasan de generación en generación. Por este motivo, debes esforzarte en mantener aquellos valores que te definen y en seguir transmitiéndolos a empleados y clientes. El ADN de tu empresa se adaptará a las nuevas necesidades del mercado, pero no se podrá modificar por completo. Siempre podrás
mantener la esencia que se deriva de la experiencia acumulada en tu trayectoria profesional. Por esto, no lo dudes más y empieza a apostar por un cambio que no representará el fin de tu entidad, sino un paso para la
continuidad.