Candidatos: los clientes del departamento de Selección
Marta Navarro,
responsable departamento de selección y formación de Grupo Stock Uno
No hace falta decir que es imprescindible preparar la entrevista, los pequeños detalles son igual de importantes
Los que llevamos tiempo en este sector y profesión hemos visto incrementar paulatinamente en estos últimos dos años el número de candidatos que se inscriben en las ofertas de trabajo que publicamos, los curriculums que nos llegan a través de nuestros propios trabajadores y clientes y los contactos espontáneos a través de nuestras redes sociales corporativas.
A pesar de este aumento de candidatos que facilita nuestro trabajo a la hora de encontrar profesionales disponibles, no debemos olvidar que estos son nuestros clientes y, por
tanto, debemos cuidarles para conseguir nuestro objetivo de venta: “atraer el talento”.
Las similitudes de las fases que se realizan en un proceso de selección y en la realización de una operación comercial son muchas. Desde la prospección de un potencial cliente, que en Recursos Humanos sería el reclutamiento, hasta el cierre del acuerdo comercial, o en nuestro caso firma del contrato laboral.
Debemos cuidar tanto el primer impacto que tenemos con ellos a través de la publicación de ofertas de trabajo, como el último contacto que reciben como candidatos, esto es, o bien la comunicación de incorporación o la desestimación.
Al igual que los equipos comerciales, los equipos de Selección somos el primer contacto con los futuros empleados de nuestra compañía. Cuando contactamos por primera vez con un candidato debemos olvidar si tenemos un mal día, mucho estrés, presión por cerrar los procesos… y ponernos en el papel de “soy la imagen de mi compañía, estoy llamando a un cliente muy importante y quiero que se interese por mí”. El tiempo de preparación es esencial antes de realizar la llamada, para estudiar la trayectoria profesional del candidato y tener claro cuál es el objetivo: obtener la información que nos falta en el currículo.
Si finalmente decidimos citarles a entrevista personal: ¡facilitemos el tramite! y enviemos por correo electrónico los datos de la cita, el plano de ubicación de las oficinas, el trasporte público cercano. Aprovechemos para impactarle con un buen diseño del mail, haciendo referencia a nuestros canales de redes sociales o videos corporativos, personalizando siempre el mensaje. Nuestro cliente debe sentirse único. Todo esto son pequeños detalles que hablan de nuestra profesionalidad y de nuestra cultura empresarial.
Posteriormente, tal y como marcan las fases del proceso comercial, entramos en una fase de recogida de información. No hace falta decir que es imprescindible preparar la entrevista, los pequeños detalles son igual de importantes: preparación de la sala, temperatura de la misma, tiempo de espera… Una amplia sonrisa, algo de beber,
hacen que el candidato se sienta en su casa y nos proporcione más información evitando, así, que esté incómodo o excesivamente distante.
Esta recogida de información esta íntimamente ligada con la fase de argumentación, como cualquier comercial orgulloso de su producto, convenzamos al talento que tenemos frente a nosotros de que nuestra compañía es la mejor para su aprendizaje y desarrollo profesional y personal con argumentos solventes.
A la hora del cierre del proceso debemos ser igual de cuidadosos, tanto si queremos que el cliente firme la colaboración con nosotros ahora; es decir, es la persona adecuada y queremos que se integre en nuestro equipo como si en este momento no es el candidato adecuado para ello. En estas comunicaciones debemos agradecer su interés en nosotros y tiempo invertido, personalicemos la comunicación, seguimos siendo la imagen de la compañía, no debemos obviar que los “clientes” de recursos humanos pueden pasar, algún día, a ser clientes del departamento comercial.
En Stock Uno lo sabemos bien, tanto antiguos trabajadores del grupo, como candidatos que han participado en procesos de selección y que con el tiempo se han convertido en clientes., cosa que nos enorgullece.