Más allá de las habilidades: el valor de las 'buenas personas' en el éxito empresarial
Javier Mateos,
director RRHH de Grupo Varma
En el vertiginoso mundo de los Recursos Humanos, a menudo nos obsesionamos con las habilidades técnicas y la experiencia. Sin embargo, en Varma, hemos descubierto un ingrediente secreto para el éxito sostenible: las “buenas personas”. No se trata solo de tener un currículum impresionante, sino de contar con personas que aporten valores, inteligencia emocional y una genuina pasión por lo que hacen.
Este enfoque, que hemos bautizado como “Buenas Personas, Buenos Profesionales”, ha sido fundamental para construir una cultura sólida y un equipo altamente comprometido. Y los resultados hablan por sí solos: en 2025, Varma fue reconocida como la mejor empresa para trabajar por Great Place to Work® en la categoría de 251-500 empleados, un premio que refleja el clima de confianza, compromiso y orgullo que se vive en el Grupo. Además, el Premio Familia Empresaria del Año 2025 otorgado por la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (Adefam) reafirma que poner a las personas en el centro no solo fortalece el presente, sino que garantiza el éxito sostenible a largo plazo.
Pero ¿qué significa realmente ser una “buena persona” en el contexto laboral? No nos referimos a la perfección, sino a la autenticidad y la integridad. Buscamos personas con un alto grado de inteligencia emocional, que sean capaces de ponerse en el lugar de los demás, comprender sus necesidades y ofrecer apoyo. Personas que aporten, que valoren el trabajo en equipo, compartan ideas y estén dispuestas a ayudar a sus compañeros. Profesionales que sean resilientes, que puedan afrontar los desafíos con optimismo, aprender de los errores y seguir adelante. Y, por supuesto, personas que aporten valor añadido, que se preocupen por hacer un buen trabajo, buscar soluciones innovadoras y contribuir al éxito
de la empresa.
La pregunta clave es, entonces, ¿cómo encontrar y desarrollar a estas personas? El proceso de selección es fundamental. En Varma, utilizamos una combinación de herramientas para evaluar no solo las habilidades técnicas, sino también la personalidad, los valores, así como el ajuste cultural de los candidatos. Empleamos inventarios de personalidad para identificar rasgos y preferencias conductuales en entornos laborales. Utilizamos pruebas psicométricas para evaluar el razonamiento numérico, verbal y abstracto, según el rol. Realizamos entrevistas competenciales para analizar cómo los candidatos han manejado situaciones en otros contextos. Y llevamos a cabo un análisis de ajuste cultural para determinar si los valores del candidato se alinean con la cultura de la empresa.
Una vez que encontramos a estas “buenas personas”, nos centramos en su desarrollo; ofrecemos programas de formación que van más allá de las habilidades técnicas, enfocándose en el liderazgo, la comunicación, y otras competencias clave. Creemos que el desarrollo continuo es esencial para que nuestros empleados puedan crecer tanto personal como profesionalmente.
Contar con un equipo de “buenas personas” tiene un impacto directo en el rendimiento y la cultura de la empresa. Los empleados se sienten más valorados, motivados y comprometidos, lo que se traduce en una mayor productividad. Están más dispuestos a dar lo mejor de sí mismos cuando se sienten parte de un equipo y valorados por su contribución. Un ambiente de confianza y colaboración fomenta la creatividad, la innovación y la generación de nuevas ideas. Y, por último, pero no menos importante, un entorno de trabajo enriquecedor atrae a nuevos talentos y fortalece la identidad reputacional del grupo.
En un mundo empresarial cada vez más competitivo, es hora de replantearnos nuestras prioridades. No basta con buscar a los mejores talentos; debemos, además, buscar a las “buenas personas”. Invirtamos en su desarrollo, fomentemos una cultura de confianza y colaboración, y veremos cómo el éxito empresarial se construye sobre una base sólida de valores humanos. Es un cambio de paradigma que requiere valentía y compromiso, pero los resultados valen la pena. En Varma, estamos convencidos de que el futuro del trabajo está en las manos de las “buenas personas”, y estamos orgullosos de liderar este camino.