Contratación RPO o cómo configurar un equipo profesional a medida
Edurne Campos,
Operations Manager de Hays Talent Solutions
Hoy en día, la contratación de personal cualificado se ha vuelto una misión sofisticada. Fenómenos como la especialización, la digitalización o la distancia entre las exigencias de las empresas y las capacidades de los trabajadores, han conformado una realidad mucho más compleja, en que el paradigma de la pequeña masa de trabajadores cualificados optando a empleos pseudo-vitalicios, ya no aplica.
Este modelo ha generado la necesidad de contratar a verdaderos expertos en atracción de talento de manera externalizada, o, por sus siglas en inglés RPO: Recruitment Process Outsourcing. De esta manera, se multiplica la capacidad de alcance de candidatos y se consigue agilizar considerablemente el proceso de contratación. Además, el RPO puede llevarse a cabo de manera parcial, realizando la selección para proyectos de corta duración o para un departamento de la compañía, o de manera global –realizando la selección del 100% de la empresa-. De esta manera, el consultor que ofrece el servicio de RPO se convierte en un partner estratégico y utiliza todas las herramientas a su alcance para aumentar la capacidad de atracción de la compañía, aportando know how con el objetivo de lograr el objetivo de incorporar al mejor talento en el menor tiempo posible.
¿Pero, qué es exactamente la RPO? Desde las consultorías expertas en selección de personal, se dedica un equipo en exclusividad al cliente y se ejecuta el proceso de contratación de principio a fin, es decir: desde la toma de requerimientos con el Manager de la empresa, hasta el acompañamiento en la incorporación de los candidatos, pasando por la atracción de talento -o employer branding-, proveyendo a la compañía, a su vez, con un ATS. Asimismo, el RPO gestiona la movilidad interna, mejora el candidate experience y trabaja la retención de empleados. Se debe tener en cuenta que puede contratarse el procedimiento entero, o solo parte del mismo. La experiencia nos dice que cada empresa tiene diferentes necesidades y, por ello, se les ofrecen soluciones a medida. En el mercado encontramos desde compañías que quieren desarrollar cada fase del proceso, hasta otras que tan solo quieren el resultado final.
A fin de cuentas, el éxito recaerá en el trabajo previo de estudio de mercado y análisis elaborado por la consultoría. Se elabora y consensua un diagrama detallado de tareas y asignación de responsabilidades que funciona como un reloj, en el cual se detalla quién, cuándo, cómo y dónde se realiza cada acción. Elaborar un proceso detallado y eficiente será la clave del éxito del proyecto.
Una de las mayores ventajas de este formato es la capacidad de crear equipos ad hoc. Los expertos seleccionan conjuntos “a la carta”: compaginando distintos niveles de responsabilidad, experiencia, idiomas, etc. Todo ello, con el objetivo de aportar beneficios como la reducción de costes, riesgo y eficiencia; e incluso la reducción de los tiempos de presentación de candidaturas o contratación, como la mejora de la visibilidad y trazabilidad de la de la actividad humana y calidad del servicio. Así, el RPO permite varias combinaciones hasta dar con la fórmula buscada por la empresa interesada.
Algunos de los sectores que más han crecido en la aplicación de esta práctica son Ingeniería, Farmacia, IT… Y es que, en resumen, las ventajas del RPO son: ahorro de costes, aumento de eficiencia, mejora de la productividad, aplicación de la business intelligence y un mayor control y gestión de la información.