¿Por qué está todo el mundo preocupado por la conciliación de la vida?
Juan Antonio Calles,
socio-director de I assessment, distribuidor de Hogan Assessment System
La única manera de tener éxito es seguir tus pasiones, encontrar tu misión, y aprender a abrazar el desequilibrio entre trabajo y vida
¿Por qué está todo el mundo tan preocupado por la conciliación de la vida, ese “ansiado equilibrio” entre la vida personal y profesional? Según una leyenda urbana –basada en la psicología pop de los años 50 del pasado siglo–, los adictos al trabajo son personas codiciosas y egoístas que están poco menos que obligados a morir de un ataque al corazón. En realidad No. Como el gran David Ogilvy dijo una vez: “Las personas mueren de aburrimiento, conflictos psicológicos o enfermos; no mueren por trabajar duro.” Lo cual es especialmente cierto si el trabajo tiene sentido. La mayoría de los estudios sobre los efectos nocivos del exceso de trabajo se basan en evaluaciones subjetivas de la “sobrecarga” de trabajo y no son capaces de separar las creencias y las emociones de los encuestados sobre el trabajo. Si algo te aburre, te parecerá tedioso. Si odias tu trabajo, cualquier cantidad de trabajo será excesiva: es como forzar a alguien a comer un gran plato de comida que no le gusta, y después preguntarle qué le pareció. El “exceso de trabajo” sólo se da si tu trabajo no te divierte, es insatisfactorio o no te has comprometido con él.
Tal vez es hora de redefinir el equilibrio entre la vida, o por lo menos pensar en ello de otra manera. He aquí algunas consideraciones:
El trabajo duro puede ser el arma más importante de su carrera. De hecho, una vez que esté suficientemente capacitado para hacer un trabajo, sólo el trabajo duro le distinguirá de todos los demás. Los “adictos al trabajo” tienden a tener un mayor estatus social en todas las sociedades, incluyendo culturas más relajadas como los que se encuentran en el Caribe, el Mediterráneo o América del Sur. Cada logro importante en la civilización (desde el arte a la ciencia o al deporte) ha sido alcanzado por personas que trabajaron mucho más duro que todos los demás, y que no se preocuparon por mantener el equilibrio entre trabajo y vida. Los triunfadores excepcionales viven más tiempo, y, prácticamente, trabajan hasta su muerte. Como era de esperar, los diez países más “adictos al trabajo” en el mundo representan la mayor parte del PIB mundial.
��El compromiso es la diferencia entre el lado brillante y el lado oscuro de la “adicción al trabajo”. En pocas palabras, un poco de trabajo sin sentido es mucho peor para usted que una gran cantidad de trabajo significativa. El trabajo es como una relación: pasar una semana en un trabajo que odia es tan terrible como pasar una semana con una persona que no le gusta. Pero cuando encuentre el trabajo adecuado, o la persona adecuada, ninguna cantidad de tiempo es suficiente. Haz lo que amas y amarás lo que haces … Y si no te gusta lo que estás haciendo en este momento, quizás debería intentar otra, que nunca es demasiado tarde para un cambio de carrera.
La tecnología no ha arruinado su equilibrio trabajovida, simplemente ha expuesto lo aburrido que su trabajo y su vida solía ser: ¿Alguna vez has pensado por qué es tan difícil dejar el controlar el teléfono, incluso cuando estás cenando con un amigo que no has visto en mucho tiempo, celebrando tu aniversario, viendo una película o en una primera cita? En realidad es muy simple: Ninguna de esas cosas son tan interesantes como el zumbido constante de su correo electrónico, Facebook, o cuenta de Twitter. La realidad está sobrevalorada, especialmente en comparación con el ciberespacio. La tecnología no sólo ha eliminado los límites entre el trabajo y la vida, sino que ha mejorado ambos.
Las personas que tienen puestos de trabajo, en lugar de carreras profesionales, se preocupan por la conciliación de la vida porque no son capaces de divertirse en el trabajo. Si tienes la suerte de tener una carrera profesional –entendido como opuesto a un trabajo– abrazarás el desequilibrio entre trabajo y vida. Una carrera da un mayor sentido de propósito, un trabajo proporciona un ingreso. Un trabajo paga por lo que haces, una carrera recompensa por lo que amas. Si siempre estás contando el número de horas de trabajo (por ejemplo, en un día, semana o mes) es probable que tengas un puesto de trabajo en lugar de una carrera. Por el contrario, cuanto más esquives los límites entre el trabajo y la vida, más éxito, probablemente, tendrás en ambos. Una verdadera carrera profesional no es una tarea de 9h a 17h; si te diviertes en tu trabajo, es casi seguro que seguirás trabajando. ¿Quién se preocupa por la conciliación cuando se puede tener la fusión entre vida y trabajo?
Quejarse de la pobre conciliación es un acto de auto– indulgencia. La creencia de que nuestro objetivo final en la vida es “sentirnos bien” no tiene sentido evolutivo. Se deriva de una interpretación distorsionada de la psicología positiva que, en realidad, fomenta la auto-mejora y el crecimiento, y no un narcisismo auto-indulgente. Esta interpretación distorsionada explica por qué tanta gente en nuestro mundo occidental industrializado llama la atención quejándose de su falta de equilibrio entre trabajo y vida. También podría explicar el reciente aumento del acercamiento entre Oriente y Occidente –aunque, paradójicamente, no verá mucha gente en Japón, China, Singapur o quejarse de pobre equilibrio, a pesar de que en general, trabajan mucho más y más duro que nosotros. Y de hecho, el desempleo y el estancamiento son, en parte, el resultado de esta priorización del ocio y el placer sobre el trabajo.
��En resumen, el problema no es la incapacidad para desconectar, sino ¡para conectar!. Esto enraíza en el hecho de que muy pocas personas trabajan en carreras en las que disfrutan. La única manera de tener un verdadero éxito es seguir tus pasiones, encontrar tu misión, y aprender a abrazar el desequilibrio entre trabajo y vida.