Formación en la prevención de riesgos laborales
Sonia Fernández-Durán,
directora de Ins. Europeo de Salud y Bienestar Social
La prevención de los riesgos laborales es todavía una cuestión que sólo preocupa a las grandes empresas. Las pymes se dedican a cubrir el expediente, y aún son muy pocas las que demuestran un compromiso firme con la seguridad y la higiene en sus procesos e instalaciones.
Las estadísticas de accidentabilidad muestran un continuo aumento de los accidentes laborales. Esto refleja la falta de cultura preventiva en gran número de empresas y la escasez de medidas preventivas, tales como la formación e información de los trabajadores, principales afectados del aumento en la siniestralidad laboral.
En el primer trimestre de este año, el total de accidentes producidos ha sido superior al del año pasado en este mismo periodo. En 2005 se registraron 398.330 accidentes, y este año, 447.600, un 12,4% más.
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En lo que va de año, el número de accidentes laborales ha crecido en un 4,9%. Los sectores más afectados son la construcción y los servicios |
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Las sociedad está cada vez más concienciada del enorme problema que suponen los accidentes e enfermedades laborales. Sus consecuencias conllevan un coste social, familiar y, como no, económico, que se debe evitar, y para ello hay que luchar desde todos los frentes contra los riesgos laborales.
Desde la aprovación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en 1995, han surgido gran número de Reales Decretos que, junto con la ley, componen un conjunto de herramientas legales básicas para combatir los riesgos laborales. Esto nos deja ver que la normativa está ámpliamente desarrollada, lo que queda ahora en su implantación en las empresas.
La Ley de Prevención contempla al empresario como la persona que debe garantizar la seguridad y salud de sus trabajadores. Tiene una serie de responsabilidades y obligaciones que debe cumplir, sino será sancionado.
Mediante la formación podemos aportar a los trabajadores los conocimientos y abilidades necesarias para poder evitar los accidentes, y así alcanzar niveles òptimos de seguridad en el trabajo. Se capacita pues, a los trabajadores para realizar sus funciones en condiciones seguras, conociendo cuales son los procedimientos de trabajo correctos y qué medidas se pueden adoptar para evitar los accidentes.
Ya hay empresas que prestan la atención necesaria a la seguridad en el trabajo, pero hay muchas otras que lo siguen viendo como un gasto, más que como una inversión.
En tema de formación, es tan importante la formación de los trabajadores como la de los empresarios. Los directivos y los empresarios deben comprender la necesidad de la prevención. Sólo si se convence a la dirección de la empresa, se lograrán niveles de protección que faranticen la seguridad y la salud en el trabajo.
La formación de los trabajadores se debe centrar en conocer los riesgos a los que pueden estar expuestos y las medidas que deben adoptar para evitar los accidentes. Hay que impedir el exceso de confianza: muchos llegan a pensar que eso, a ellos, no les va a pasar, ya que dominan su trabajo.
Al mismo tiempo, los trabajadores poco expertos o aquellos que se incorporan a un nuevo puesto de trabajo deben conocer las características del mismo, del entorno, de la empresa. Deben recibir la formación e información básica para evitar que la inexperiencia o la falta de conocimiento pueda derivar en un accidente laboral.