Revista digital
TRIBUNA
marzo 2010

La paradoja: estabilidad en el cambio ¿es posible?

Elena Ruiz Albiol,
socia directora de KARISMA

 
Elena Ruiz AlbiolHoy en día es más cierto que nunca que nos enfrentamos al cambio continuo. Las palabras del filósofo griego Heráclito “todo cambia, todo fluye”, que describían la realidad como algo cambiante y mudable, tienen hoy más sentido que en cualquier tiempo pretérito. Seguramente en unos pocos años de nuestras vidas hemos visto y veremos más cambios que los que han contemplado generaciones del pasado durante siglos.

Los avances tecnológicos han conllevado cambios en nuestra forma de trabajar, de relacionarnos, de comunicar, de divertirnos, etc. Han facilitado enormemente nuestra vida, pero no siempre la han simplificado. Los cambios sociales, económicos, etc. se suceden con una celeridad que afecta a nuestras vidas, a nuestras empresas y a nuestro trabajo.

Es en estos cambios relacionados con nuestra trayectoria laboral y, por consiguiente, vital en los que me gustaría centrarme. Aquí es dónde nuestra estabilidad puede verse afectada e incluso sacudida.

He tenido la enorme fortuna de poder relacionarme a lo largo de mi ya dilatada trayectoria con un gran número de personas y ha sido un privilegio poder aprender de todas ellas y contribuir a ayudar, en la medida de mis posibilidades, a otras en periodos en los que se enfrentaban a situaciones de balance o transición profesional. He podido comprender cómo se sentían, ya que algunas de estas personas se han enfrentado, al igual que yo misma, a cambios en su vida profesional como consecuencia de situaciones de distinta índole y decisiones bien diversas: económicas, estratégicas, arbitrarias o de cualquier otro tipo.

Hay algunos puntos en común por los que habitualmente se pasa en la gran mayoría de casos ante un cambio no buscado: una primera etapa de desconcierto, enfado, ansiedad, frustración, desorientación. En esta etapa, previa a la aceptación y búsqueda de un nuevo reto, experimentamos una enorme variedad de emociones y sentimientos. El tener que hacer frente a algo inesperado afecta nuestra estabilidad en mayor o menor medida.

Por ello es preciso que reflexionemos sobre dónde estamos anclados. Si lo sabemos, nos será de gran ayuda en momentos de cambio o incertidumbre. Después de muchas conversaciones, he observado que en gran número de casos esta estabilidad necesaria proviene de los seres queridos, familia, amigos, entorno, personas en las que confiamos, que son como una buena roca en la que echar el ancla. Para otros, la roca se ha convertido en tierra arenosa sobre la que no se ha podido asegurar el ancla; así, lo que tenía que ser un elemento sólido se ha convertido en una fuente de ansiedad más.

Sin ser excluyente, en otros casos, la estabilidad proviene de uno mismo; seguramente de una reflexión concienzuda que nos lleva al conocimiento de cuáles son nuestras fortalezas, valores, objetivos en la vida; es decir, nos conduce a través de la introspección a nuestro propio autoconocimiento.

Para afrontar con éxito situaciones inciertas es muy importante saber con qué contamos, cómo hemos respondido antes y, sobre todo, de qué modo hemos conducido otros cambios en nuestra vida.

Cuando hemos tenido que afrontar una situación inesperada, difícil, extrema, que se nos ha planteado en nuestra vida: ¿qué hemos aprendido de nosotros mismos? ¿Hemos detectado en nosotros cualidades que desconocíamos?

Para gestionar el cambio con éxito desde la estabilidad:

  • Identifiquemos y aprovechemos las fuentes de estabilidad (Ej.: nuestros afectos, seres queridos, puntos fuertes, etc.).
  • Utilicemos esto como una base estable, que nos dé confianza y nos permita superar con éxito las situaciones inesperadas.
  • Centremos la atención en aquello en lo que podemos confiar, lo que perdura aun en los cambios más profundos.
  • Adoptemos una actitud positiva, abierta a lo nuevo. Estemos decididos a cambiar aquello que creamos necesario, deshaciéndonos de lo que, más que ayudarnos, nos limita; en ocasiones, nuestro propio discurso interno.

Reconozcamos a la vez qué es lo que nos ha permitido llegar a ser quienes somos. En las palabras de Rita Pitka Blumenstein, abuela de la tribu yupik en Alaska: “El pasado no es una carga, es un andamio que nos ha llevado hasta este día”. Es lo que me ha permitido ser quien soy. Utilicemos este andamio virtual para alcanzar lo que queremos.

De acuerdo con lo que necesitemos, apoyémonos en la ayuda de nuestros seres queridos o en la de profesionales expertos, que nos ayuden a conocernos, a plantearnos reflexiones y a detectar posibilidades.

Convirtámonos en los protagonistas de nuestra vida. Hagamos nuestras las palabras del poeta William Henley: “Soy el dueño de mi destino, el capitán de mi alma”.

entrevistas  |  reportajes  |  almuerzos  |  tribunas  |  noticias  |  proveedores  |  nombramientos  |  estudios  |  agenda  |  libros  |  el equipo  |  enlaces  |  mapa web

© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO  |  Equipo de redacción  |  Contacto  |  Política de privacidad

Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036  Tel. 93 4195152  Fax. 93 4101755