Grandes soluciones de contactos cercanos
Emilio Márquez Espino,
CEO de Networking Activo
En estos últimos años en los que me he dedicado de lleno a la práctica profesional del networking he conocido definiciones de lo más dispares. Me quedo con la más simple y comprensible: practicar networking es conocer profesionales y establecer relaciones de confianza. Fácil. Acudes a un evento, te presentes, tratas con otras personas, recibes feedback y lo guardas para posibles interacciones futuras. Aunque no es tan simple.
Muchos piensan que practicar el networking es simplemente llegar a un evento disparando tarjetas a todos los asistentes. Según estas opiniones, viene a ser como un rápido juego de tiro al plato en el que disparamos todas las balas al aire sin acertar ni un solo disparo. La clave del networking está en mantener el contacto y trabajarlo con el paso del tiempo, en conocer al prójimo para saber en qué facetas podemos ayudarle o puede tendernos la mano en el futuro.
Estamos en una carrera de fondo donde no todo el mundo sabe competir y muchos se queman en los primeros cien metros. Estos vienen a ser los practicantes de networking de tipo B, aquellos que reparten tarjetas en conversaciones exprés y que acaban guardando las obtenidas en un tarjetero oculto en el escritorio del trabajo para, meses más tarde, desempolvarlas en busca de una ayuda casi divina que les saque del embrollo de turno.
Los que no dan nada a cambio, difícilmente van a recibir, y mucho menos si no cuidan a los contactos. Las mejores soluciones, las que nos ayudan de verdad, vienen de aquellos contactos que hemos cultivado con la tranquilidad que requiere el buen networking. La fruta madura con el tiempo; los contactos, también. Estos son los practicantes del networking bien entendido, los que saben catalogar los contactos tras los eventos, mantienen el contacto a través de las redes sociales y valoran a los aliados por las posibles interacciones, no por el peso del tarjetero.
Para que el networking nos sea de utilidad debemos planificar estrategias a medio-largo plazo, no basta con los contactos de un día. Además, es primordial la manera que tengamos de organizar los contactos en nuestra agenda virtual. Un profesional que en una primera toma de contacto te pueda parecer poco relevante en tu marco profesional puede acabar siendo extremadamente útil en el futuro por cambios en las circunstancias. Todo el mundo es útil hasta que se demuestre lo contrario.
Con mis años de experiencia en la red me he encontrado de todo. Y las peticiones que he recibido han sido siempre de lo más dispares. Espero que este articulo nos haga reflexionar a todos y que pensemos antes de pedir algo, cómo podemos compensar al prójimo, ante todo generosidad hacia los demás.