Employer Branding: qué es y por qué es tan importante para tu empresa
Darío Toral Fernández,
responsable de Marketing y Comunicación de NewTandem
En un mercado laboral cada vez más agresivo, las empresas ya no solo compiten por clientes: también compiten por atraer y retener al mejor talento disponible. Y es en este contexto donde el Employer Branding (o "marca empleadora") se ha convertido en un factor estratégico determinante para cualquier organización que quiera sobrevivir a largo plazo.
El employer branding es, en esencia, la percepción que tienen los empleados actuales (y potenciales) sobre una empresa como lugar de trabajo.
Dicho de otro modo, es aquello que define si una persona elige a tu empresa frente a otra cuando recibe varias ofertas. Además de marcar la diferencia a la hora de fidelizar a los profesionales que ya forman parte de tu equipo.
Beneficios del employer branding
1. Atracción y retención de talento cualificado. Una estrategia de employer branding fuerte puede ayudar a atraer a los mejores profesionales. Así como actuar igual que un imán y retener a los empleados actuales, mejorando su experiencia laboral.
2. Aumento de la productividad. Relacionado con el punto anterior, una experiencia laboral positiva de los empleados puede aumentar su productividad. Lo que repercutirá positivamente en la calidad del trabajo realizado.
3. Mejora del clima laboral. Toda cultura corporativa basada en valores y propósitos compartidos, genera entornos de trabajo positivos y alineados hacia objetivos comunes. Aumentando también el eNPS.
4. Reducción de costes. Cuando el talento viene a ti y la rotación de personal disminuye, se reducen los costes asociados con la contratación, selección y formación de empleados.
5. Diferenciación en el mercado. Con un employer branding capaz de proyectar una imagen coherente y moderna, podrás diferenciar a la empresa de sus competidores y reforzar tu reputación en el mercado.
Estrategias para mejorar el employer branding
Implementar cualquier estrategia de Employer Branding no es tarea fácil, pues supone involucrar a diferentes áreas de la empresa, además de conllevar una serie de pasos que no tienen por qué ajustarse por igual a las necesidades de cada organización.
A continuación, os dejamos algunos pasos clave para desarrollar una estrategia sólida de Employer Branding:
1. Define bien tu propuesta de valor.
¿Qué es lo que hace única a tu empresa como lugar de trabajo? Puede ser el clima laboral, las oportunidades de desarrollo, la flexibilidad, la estabilidad, etc.
Tu propuesta debe ser auténtica, clara y relevante.
2. Escucha a tu plantilla de trabajo.
Una marca empleadora ha de estar SIEMPRE alineada con la realidad interna de su Compañía.
Realiza encuestas de clima, focus groups o entrevistas internas para conocer la experiencia laboral real de tus empleados.
3. Trabaja tu comunicación interna y externa.
Ya sea a la hora de redactar el tono de las ofertas de trabajo, o cuidando tus publicaciones en redes sociales… TODO comunica. Define bien el mensaje por el que quieres que te reconozcan y asegúrate de que sea coherente con la realidad.
4. Apuesta por el liderazgo.
Una buena estrategia de employer branding no es solo cuestión del departamento de Recursos Humanos. Los directivos deben dar ejemplo y transmitir los valores de la empresa de forma activa.
5. Evalúa y ajusta.
Como toda estrategia, esta también requiere seguimiento. No debes pasar por alto factores como la rotación o el nivel de satisfacción (y compromiso interno) para saber si vas por el buen camino.
Así pues, con estos fundamentos ya dispones de los pilares básicos para empezar a definir una estrategia de employer branding exitosa.
Employer branding: la clave para el crecimiento de tu empresa
Incorporar el employer branding en tu estrategia corporativa no solo es deseable, es necesario. Las nuevas generaciones priorizan valores como la transparencia, la flexibilidad y la innovación, y esperan mucho más que recibir un buen salario.
En definitiva, aquellas empresas que apuesten por una marca empleadora fuerte no solo mejorarán su capacidad para atraer y retener talento, sino que también se consolidarán como referentes en su respectivo sector.
Lo cual supondrá diferenciarte de la competencia y formar un equipo de trabajo ideal con el que crecer a largo plazo.
La importancia del cumplimiento ético
Por último, y no por ello menos importante, no hay que olvidar que la ética y el cumplimiento normativo son fundamentales para mantener la integridad de tu marca. Cualquier mala práctica local puede repercutir negativamente en la imagen de tu empresa, razón de más para asegurarte de que las acciones de la Compañía se fundamenten en el respeto y la honestidad.