Así ayuda la inteligencia artificial a la gestión de recursos humanos
Gemma López,
Solutions Specialist Employee Experience & HR de Prodware
La inteligencia artificial y su popularización gracias a la IA generativa, con la aparición a finales de 2022 de una herramienta como ChatGPT, perfilan una revolución de calado en la economía y la sociedad mundial. A la altura de las que produjeron en su día internet o el smartphone. Un informe reciente de McKinsey calcula que la IA generativa generará anualmente entre 2,6 y 4,4 billones de dólares adicionales a la economía planetaria por mejoras de la productividad. Eso supone, grosso modo, sumar a la riqueza global el PIB del Reino Unido o entre dos y cuatro veces el PIB de España.
Este desarrollo tecnológico transformará el trabajo de muchos departamentos en las empresas mediante la automatización de tareas. Más allá de eliminar puestos de trabajo, la IA será un superpoder para unos empleados que en muchos casos están desbordados y exhaustos por las tareas que se les encomiendan. Y que les restan disponibilidad y energías para afrontar actividades de más valor o para levantar la mirada de sus pantallas y diseñar el futuro de sus compañías.
La atención al cliente, el marketing, las ventas o la ingeniería de software son solo algunas de las áreas que más van a cambiar en los próximos años a consecuencia de la irrupción de la inteligencia artificial, según el informe de McKinsey. Otra de las áreas que más se va a beneficiar de la IA es la de la gestión de los recursos humanos, que es mi ámbito de especialización. Pero la gestión de personal no va a mejorar en abstracto y a largo plazo, sino que lo hará en concreto y a muy corto plazo temporal. De hecho, es una revolución que ya está aquí. En primer lugar, la IA nos permitirá a los profesionales de la gestión de personal ser más productivos en las tareas administrativas más rutinarias, como el procesamiento de nóminas, la gestión de permisos y vacaciones o la generación de informes. Esto nos hará ganar tiempo para dedicarnos a tareas más estratégicas.
Pero no solo eso. Por ejemplo, la IA va a agilizar los tediosos y costosos procesos de selección de candidatos a los que nos enfrentamos. Los algoritmos ya disponibles pueden analizar currículums, evaluar habilidades y experiencias, identificar palabras clave de interés y realizar un filtrado inicial entre cientos o miles de aspirantes a un puesto.Todo ello nos permitirá a los profesionales de los recursos humanos centrarnos en el proceso final de selección, el más decisivo, y ahorrar muchas horas de esfuerzo y trabajo en la sombra.
La IA también puede llevar a cabo entrevistas virtuales en tiempo real con los candidatos a un puesto. Un sistema avanzado puede ser adiestrado para realizar, en algún momento del proceso de selección, preguntas personalizadas y evaluar las respuestas, así como analizar el lenguaje y las expresiones faciales de los entrevistados. Paralelamente, el análisis de sentimiento de un sistema artificial nos ayudará a los expertos en recursos humanos a comprender la actitud y el entusiasmo del candidato hacia la empresa, el proyecto o el puesto vacante. Y siempre garantizando la privacidad de los datos y que cumplimos con todas las normativas en vigor en el ámbito de la protección de la información. Pues, al fin y al cabo, lidiamos con información personal especialmente protegida por la ley.
Adicionalmente, en los procesos de selección de profesionales que requieren habilidades técnicas, la IA también puede crear pruebas personalizadas que evalúen estos conocimientos de forma objetiva y precisa. Y además tiene la capacidad de analizar el histórico de contrataciones y rendimiento de los candidatos en empresas anteriores, con el fin de identificar a los más prometedores.
En los últimos años, con gran parte de las plantillas trabajando desde casa, los procesos de onboarding o incorporación de nuevos empleados, se han complicado mucho. Son innumerables los casos en los que los nuevos integrantes de una plantilla han tardado meses o incluso años en conocer físicamente a sus colegas o a sus superiores. Y eso ha interrumpido la transmisión de conocimientos y de valores corporativos.
En este aspecto la IA también puede ayudarnos. Con algoritmos de aprendizaje automático, puede analizar las necesidades de cada empleado y brindarle un contenido relevante y adaptado a su perfil. Ya existen asistentes virtuales impulsados por IA que guían a los nuevos empleados a través de la organización, ofrecen información sobre políticas y procedimientos y les ayudan a encontrar formularios y a sacar adelante trámites. Por último, la IA también es capaz de identificar carencias formativas en los empleados y recomendar planes de formación personalizados para suplirlas.
El departamento de recursos humanos, como otros tantos, está a las puertas de una revolución. Aprovechémosla para ser más eficientes y valiosos.