La siguiente Re-evolución
Jordi Pizarro,
socio de Snackson
El mobile learning debe convertirse en la punta de lanza que consolide un nuevo paradigma de aprendizaje
En la sociedad actual hay cinco ejes que se están convirtiendo en motores del cambio: la movilidad, la interacción, la inteligencia artificial, la gamificación y el big data. Estos cinco ejes se han hecho masivos y populares desde la aparición de los smartphones (siendo honesto, gracias a la revolución que inició Apple con el iPhone).
Estos ejes se han establecido como algo intrínseco en la vida de las personas y han transformado por completo
la forma en la que interactuamos con el mundo, nos relacionamos, aprendemos, colaboramos, socializamos, trabajamos, producimos e incluso la manera en la que pensamos o sentimos.
El móvil nos ha obligado a cambiar hábitos. Es un elemento que nos acompaña en nuestro día a día y que se ha convertido en la principal pantalla de acceso a información.
De aquí surge la necesidad de entender que debemos dar paso al m-learning (mobile learning) y dejar que se empiece a desarrollar sin miedo. Hay que ser valientes y aprovechar la tecnología y generar nuevos estímulos de aprendizaje que serán muy útiles para nuestro PLE.
El m-learning debe convertirse en eso: la punta de lanza que consolide un nuevo paradigma de aprendizaje basado en los cinco ejes antes mencionados y que contribuya a crear un conocimiento estable, perdurable, autónomo y eficaz.
Debemos apostar por una RE – EVOLUCIÓN en el aprendizaje online corporativo. Y esa re-evolución empieza con la normalización del dispositivo.
La formación corporativa debe entender que lo formal ya no es lo básico. Con la incorporación del móvil, la apuesta formativa debe incluir el uso del aprendizaje informal. Si la metodología se aplica correctamente y se apuesta por la mejora de las capacidades profesionales del trabajador como objetivo fundamental del desarrollo de la organización, a este no le importará formarse a través de su terminal móvil; es más, lo agradecerá porque se sentirá parte de una organización viva que piensa en su mejora día a día.
Las organizaciones deben ser motor de cambio y adaptarse a la evolución de la sociedad. Nos comunicamos vía Whatsapp, consultamos nuestras operaciones en los bancos desde el móvil, buscamos ocio y cultura solo usando nuestro pulgar… ¿Por qué tenemos tanto miedo a utilizar el móvil como herramienta formativa?
El mobile learning nos exige un cambio en la conceptualización del aprendizaje corporativo. Podemos asumir, que los cambios en cómo accedemos a la información también hayan comportado la modificación de los hábitos de consumo de contenidos. Por ejemplo, el tiempo medio que un usuario dedica a la lectura de una noticia se ha reducido notablemente. Lo mismo pasa con una página web: el visitante decidirá en tan solo unos segundos si la información que en ella se muestra le resulta de relevancia e interés. Esta tendencia no hace más que consolidarse a medida que el tiempo dedicado a navegar incrementa y se consulta mayor diversidad de información. Es decir, el nivel de profundización en el contenido ha disminuido.
En este contexto es más práctico proporcionar pequeñas porciones de contenidos dotándolos de una secuencia didáctica lógica para conseguir una serie de objetivos formativos que la organización ha detectado como necesarios. El formato micro facilita que los contenidos puedan ser vistos en cualquier lugar y momento, aprovechando ratos de espera. Al enviar pequeñas porciones cada día se hace mucho más fácil seguir la formación y compaginarla con otras tareas. El gran potencial de este tipo de metodologías es que se consigue transmitir el núcleo de la información. Resultará más fácil de asimilar y de comprender.
Apostar por el mobile learning y la gamificación, sin olvidar que aprender desde un móvil no es simplemente jugar. La parte esencial es el aprendizaje, la asimilación final de un conocimiento o hábito, y la gamificación ayuda a ese aprendizaje, pero no es lo esencial. No se trata de hacer juegos para el móvil, se trata de crear contenidos y experiencias que se nutran de la gamificación para mejorar la experiencia del usuario en el aprendizaje.
Las opciones para acercarnos al mobile learning son múltiples, tenemos gran diversidad de dispositivos a nuestro alcance, servicios que pese a no ser creados con intenciones didácticas, tienen un gran potencial en este campo cuando son aplicados con creatividad, plataformas que utilizan la movilidad, la inmediatez y la simplicidad en sus metodologías para satisfacer las expectativas de las personas. Sea como sea, no nos olvidemos del objetivo principal: aprender más, mejor y de la forma más entretenida posible.
Y parafraseando al gran Bruce Lee: Be mobile my friend.