De la contratación al impacto: cómo evitar los fracasos silenciosos en liderazgo
Florence Malaud,
Directora General de Talentis España
¿Estamos preparados para transformar la forma en que apoyamos a nuestros nuevos líderes? La verdadera pregunta no es si podemos permitirnos invertir en el coaching, sino si podemos asumir el coste de no hacerlo.
Contratar al talento ideal siempre genera altas expectativas. Tras meses de búsqueda, entrevistas y evaluaciones, parece lógico pensar que el perfil ideal garantizará resultados inmediatos. Pero en la práctica, confiar en que un talento senior logrará integrarse y liderar con éxito por sí mismo no solo es arriesgado, sino también costoso.
Las transiciones de liderazgo son mucho más que asumir un nuevo título o una posición estratégica; son momentos críticos de transformación tanto para la persona como para la organización. Y, sin embargo, según mi experiencia de coach, estas transiciones suelen estar marcadas por un acompañamiento insuficiente, bajo la creencia de que un "superperfil" puede manejarlo todo.
Sin el acompañamiento adecuado, los riesgos son reales y costosos. Según un estudio de Mc Kinsey, hasta el 50% de los líderes fracasan o abandonan sus roles dentro de los primeros 18 meses, un dato que subraya la importancia de un onboarding y de un acompañamiento bien diseñado y sostenido.
En mi experiencia, esos son los retos invisibles que enfrentan los nuevos líderes, entre otros:
- Entender la cultura organizacional
- Gestionar expectativas desde varios frentes
- Tomar decisiones críticas desde el primer día
- Equilibrar su transición personal
Y por consecuencia, esto es el coste de no acompañar a nuevos lideres:
- Pérdida de productividad: Los líderes mal integrados toman más tiempo para alcanzar su punto óptimo de desempeño.
- Desgaste cultural: La falta de alineación de un líder puede afectar la moral del equipo y la cohesión organizacional.
- Oportunidades perdidas: Los primeros meses son claves para construir relaciones estratégicas, identificar mejoras y establecer prioridades.
- Por último: rotación no deseada: Rehacer procesos de selección puede costar hasta el 213% del salario anual del ejecutivo, según SHRM (Society for Human Resource Management).
El coaching: más que una herramienta, la palanca para alcanzar un ROI positivo en nuevas contrataciones y promociones
El coaching no es un lujo reservado para unos pocos, sino una inversión estratégica que acelera el éxito de los líderes y sus equipos. En momentos críticos de transición, el coaching se convierte en un espacio invaluable para que los líderes reflexionen, encuentren claridad y alineen su visión con los objetivos de la organización. No se trata de supervisar cada paso, sino de empoderarles para transformar su rol y maximizar su impacto.
Algunos de los temas principales que tratamos en coaching de toma de puesto:
- Realizar un diagnóstico inicial y una reflexión personalizada
Proporcionar un espacio seguro para clarificar objetivos, gestionar emociones y planificar el impacto, fomentando un liderazgo alineado y consciente.
- Estructurar la agenda estratégica
Ayudar al líder a equilibrar acción, reflexión, inspiración y descanso, evitando el agotamiento y asegurando decisiones claras y estratégicas.
- Soportar la toma de decisiones
Proporcionar un soporte en contextos inciertos, permitiendo al líder mantener el foco y gestionar la incertidumbre.
- Construir relaciones estratégicas
Facilitar la identificación de aliados clave y el entendimiento de dinámicas internas, asegurando una integración fluida y exitosa.
El impacto del coaching genera también un efecto dominó en la organización: según Harvard Business Review, los líderes que reciben coaching multiplican por 5 la capacidad de sus equipos para cumplir objetivos clave, un dato que subraya su valor estratégico.
Y no solo para ejecutivos, todos los niveles necesitan apoyo: cuando pensamos en coaching o acompañamiento, la atención suele centrarse en altos ejecutivos. Sin embargo, los primeros managers y los líderes intermedios enfrentan desafíos únicos que también requieren intervención.
Reflexión final: invertir en el éxito compartido
Cuando una empresa contrata a un líder, no solo está incorporando un nuevo miembro al equipo, sino también apostando por el futuro de la organización.
Como profesionales de talento, tenemos la oportunidad - y la responsabilidad - de redefinir lo que significa acompañar. Porque un líder no se mide solo por su historial o por los retos que hereda, sino por cómo se le prepara para afrontarlos. El éxito no ocurre en aislamiento!