La formación online marca la diferencia
Holger Felgner,
CEO de TeamViewer
Tras varios años de recesión económica y una tímida recuperación en los últimos tiempos, las compañías españolas comienzan a ser más optimistas si cabe al confirmar el Fondo Monetario Internacional (FMI) que España liderará el crecimiento de la zona del euro durante 2015 y 2016.
Ante este panorama esperanzador, la productividad de las firmas españolas debería incrementar para hacer de España una economía competitiva. Para conseguirlo, la clave pasa por equipos profesionales formados. Sin embargo, son pocas las empresas que hoy en día apuestan por la formación de sus empleados, dado que cuentan con estrictos presupuestos destinados a esta partida. Solamente 3 de cada 10 trabajadores españoles están satisfechos con la formación facilitada por su compañía . En Europa, la cifra es mucho mayor, llegando a estar el 94% de los europeos bastante satisfecho o muy satisfecho.
El abaratamiento de costes y la especialización en la formación es posible gracias a los avances en tecnología. En estos momentos coexisten infinidad de métodos como cursos e-learning, webinars, videos, apps. o podcasts que conllevan innumerables beneficios tanto para las empresas como para las empleados.
La formación online aporta flexibilidad, ya que los participantes y profesores pueden estar separados geográficamente hablando. Además, los alumnos pueden recibir los cursos en función de sus apretados horarios y adaptarlos al momento que mejor les convenga, hecho de especial importancia para padres con hijos. Una herramienta de estos talleres, el video, permite seguir un proyecto, pararlo y volver a verlo tantas veces como sea necesario, cuestión impensable en una clase presencial.
Otra de las ventajas es el ahorro en costes. Reducir el número de desplazamientos para una empresa también implica reducir los gastos en hoteles o en espacios extras donde impartir una clase. Solamente es necesario disponer de conexión Wi-Fi y un dispositivo electrónico, ya sea smartphone o tablet, para empezar a trabajar desde cualquier lugar.
Trabajar a través de Internet ofrece la oportunidad de aprender de los mejores, de aquellos que son verdaderos expertos en su campo. Cualquiera puede conectarse a un webinar y aprender de la experiencia de personas que trabajen en Google, Facebook o cualquier empresa puntera. La calidad en la formación es accesible a todo el mundo.
Un aspecto muy importante que genera la formación online es el sentimiento de empresa. Es decir, las personas se sienten identificadas con la compañía y su índice de sacrificio y compromiso se multiplica. Tener un equipo motivado asegura una implicación férrea.
La tecnología está cada vez más presente en nuestras vidas, haciéndolas más sencillas. Explotarla y sacarle el máximo partido marcará la diferencia entre las empresas y también los propios empleados en un panorama cambiante y altamente competitivo.