Revista digital
TRIBUNA
julio 2020

¿Qué valoran de las empresas nuestros futuros líderes?

Susana Alonso Pérez,
IDDI, Cátedra Irene Vázquez de Universidad Francisco de Vitoria

 
Susana Alonso PérezEl objetivo de este breve artículo es compartir de manera sintética las principales conclusiones de una investigación realizada en el IDDI de la Universidad Francisco de Vitoria para comprender las preferencias y valores de los jóvenes de hoy cuando se plantean trabajar en una empresa. Queríamos también contrastar estas valoraciones con el modelo de empresa centrada en la persona desarrollado por el IDDI y su cátedra de investigación Irene Vázquez Empresa centrada en la Persona.
La muestra de investigación ha sido seleccionada entre jóvenes de un perfil muy especial: los alumnos de la Escuela de Liderazgo Universitario de la Universidad Francisco de Vitoria (ELU), una comunidad de jóvenes a los que pretendemos formar para que lleguen a ser los mejores líderes de nuestro país en sus distintos ámbitos profesionales. Este grupo de jóvenes han sido seleccionados por encontrarse entre los 250 mejores expedientes de nuestro país y por demostrar unas actitudes óptimas para el liderazgo, una vez hayan finalizado su formación. Lo podemos asegurar tras el proceso de selección que han superado.

La trayectoria de la Escuela nos confirma que muchos de ellos ocupan ya posiciones de liderazgo. Y sabemos que muchos eligen, en un futuro nada lejano, trabajar en las mejores empresas de nuestro país.

Hemos realizado el estudio con una muestra significativa de esta comunidad de jóvenes (70 de ellos) procedentes de muy diversas universidades y rincones de nuestra geografía. Este es un estudio basado en cuestionarios abiertos y semiestructurados diseñados con un objetivo doble1:

  1. Comprender qué valoran estos jóvenes de las empresas a la hora de elegir trabajar en ellas, identificando con claridad sus preferencias.

  2. Contrastar estas valoraciones con nuestro recién creado Índice de Humanización de las Organizaciones (IHO), para verificar si el modelo de empresa que el índice mide recoge los valores e intereses de las personas que en un futuro cercano trabajarán en ellas en puestos de responsabilidad.


Los resultados de esta encuesta nos han parecido muy interesantes y algunos nos han sorprendido. Explicamos aquí los más destacables.

El primer resultado interesante es que, muy por encima de cualquier otra consideración (incluida las condiciones laborales que las empresas puedan ofrecer), estos jóvenes valoran en primer lugar el propósito de la empresa, es decir, la misión que ésta realiza, la finalidad social que persigue. Esta es la respuesta más veces mencionada (25% del total de las respuestas) ante la pregunta abierta de ¿Qué aspectos son los que más valorarías de una empresa a la hora de tomar la decisión de trabajar en ella? Si agrupáramos en este porcentaje las respuestas que ponen en primer lugar los valores de la empresa (consideración muy relacionada con el propósito) el porcentaje de respuestas dadas subiría al 34,5%, muy por encima de cualquier otra consideración mencionada.

Sabíamos que la finalidad de la empresa, su propósito y el impacto social de dicho propósito está cobrando cada vez mayor importancia para la sociedad en general, y para los consumidores en particular, pero no éramos consciente hasta qué punto esto es importante también para los jóvenes de nuestro país. Tanto como para valorarlo por encima de cualquier otro aspecto a la hora de elegir en qué empresa trabajar.

Existen muchas opiniones entre los expertos en gestión empresarial que ponen el énfasis en la necesidad de que las empresas estén lideradas desde el propósito, pero nos parece especialmente relevante el artículo de Accenture “The affinity and beyond. From me to we, the rise of purpose-led brands”(2019)2, cuyas conclusiones destacan la crucial importancia que para los consumidores tiene que las empresas tengan un propósito que realice una contribución positiva a la sociedad, más allá de los productos o servicios que vende. Defienden, tras sus investigaciones, que conseguir un sentido de pertenencia a la marca a través de un propósito claro y relevante está convirtiéndose en un requisito esencial para la competitividad. Y no sólo esto, las organizaciones lideradas por el propósito tienen un mayor potencial en crear relaciones más fuertes y resilientes con sus clientes, lo cual resulta esencial cuando ocurre una crisis puntual de confianza3.

En la misma dirección, Larry Fink, Chairman y CEO de Black Rock, Inc. llega a decir en su artículo “A sense of Purpose”(2017) que sin un sentido de propósito ninguna compañía puede desplegar todo su potencial4.

Nuestras conclusiones son coincidentes y hemos indagado también el porqué de estas respuestas de los jóvenes, preguntándoles qué es para ellos lo más importante del propósito de una organización, pidiéndoles que prioricen entre 5 variables distintas5. El 75% de los encuestados escogen en primer lugar la variable “Que mi trabajo tenga sentido para mi y a través de él pueda contribuir al bien de las personas”, muy lejos de la siguiente variable - Que la empresa se preocupe y actúe para atender necesidades de la sociedad -, que es la más escogida en segundo lugar, por el 8,9% de los encuestados.

Esto nos parece muy relevante: el propósito de una organización no es sólo importante para vincular a consumidores y clientes, sino que lo es también porque es fuente de sentido para las personas que trabajan en ella6, algo que desde el punto de vista antropológico identificamos como una clave esencial para la plenitud7.

Seguimos con el estudio. Después del propósito, los jóvenes valoran en segundo lugar el trato humano de los empleados (19% del total de las respuestas dadas a la misma pregunta abierta de ¿Qué aspectos son los que más valorarías de una empresa a la hora de tomar la decisión de trabajar en ella?), consideración en la que se incluye, además de un buen trato, el poder conciliar, la flexibilidad y la igualdad de oportunidades.

Nos llama la atención que en el referido estudio de Accenture entre consumidores, ante la pregunta de ¿Qué te lleva a elegir una marca por encima de otra? (más allá del precio y la calidad del producto) se obtuvieron los siguientes resultados8:

  • El 66% de los encuestados respondieron: La marca hace lo que dice y realiza lo que promete

  • El 66% de los encuestados respondieron: La empresa es transparente con relación a sus fuentes de materias primas, su trato a los empleados, etc

  • El 65% respondieron: La empresa trata bien a sus empleados

  • El 52% respondieron: La marca defiende algo más grande que sólo los productos o servicios que vende.


Estos datos no sólo son coincidentes con los nuestros, sino que manifiestan hasta qué punto están cogiendo fuerza las variables transcendentes, aquellas relativas al sentido y a los valores de la organización.

Siguiendo con nuestra investigación, los jóvenes valoran, en tercer lugar, las condiciones laborales (salario, lugar de trabajo y otras condiciones laborales), respuesta que acapara el 13,3 % de todas las respuestas ante la misma pregunta arriba mencionada, muy cerca a tener un clima de trabajo o ambiente laboral satisfactorio.

Es decir, los jóvenes que en un futuro próximo elegirán con qué empresa quieren trabajar, van a fijarse sobre todo en cuál es su propósito, es decir, qué tipo de actividad realiza y el impacto/finalidad social de la misma, así como la humanidad del trato que dé a sus empleados. Cosa que entienden esencialmente como la posibilidad de conciliar, de tener horarios flexibles y todo lo relativo a unas condiciones de trabajo humanas.

Estas respuestas no son sólo importantes sino también coherentes con las que los jóvenes nos dan ante la pregunta abierta de ¿En qué cosas concretas deberían evolucionar las empresas del futuro? El mayor número de respuestas se concentra en tener jornadas flexibles y dar la posibilidad de conciliar a sus empleados (19,6% del total de las respuestas), a la que le sigue ser empresas más humanas (14,7% de las respuestas). Estas dos respuestas podrían unirse, dado que la posibilidad de conciliar se considera como parte de un trato más humano. En este caso, estaría concentrando el 34% de las respuestas, convirtiéndose de lejos en la evolución más significativa que los jóvenes demandan a las empresas del futuro: que sean más humanas.

La siguiente respuesta más importante es que las empresas sean más sostenibles y socialmente responsables (14,7% de las respuestas), seguido de la adaptación a las nuevas tecnologías (8,8% de las respuestas)

Otros datos muy importantes para las empresas que nos arroja este estudio tienen que ver con lo que más motiva a estos trabajadores del futuro. Y esto es, sobre todo, la calidad de las relaciones en el seno de la organización si atendemos a las respuestas que dan ante la pregunta de ¿Qué 3 cosas son esenciales para que te sientas motivado en tu trabajo?

Que exista un buen ambiente de trabajo y compañerismo aglutina el 22,2% de todas las respuestas dadas, seguido de lejos con poder asumir responsabilidad y retos que concentra el 11,1% de las respuestas.

La calidad de las relaciones es por tanto una clave esencial de motivación, además de ser, por supuesto, esencial para la colaboración y el alto rendimiento de los equipos.

En relación al Liderazgo, ámbito también incluido en la encuesta, nos ha resultado interesante verificar que el aspecto del liderazgo que los jóvenes más valoran es la preocupación del líder por las personas y el acompañamiento: la variable de Tener un jefe que se preocupe por mí como persona y me acompañe en mi desarrollo, ha sido la elegida en primer lugar por el 43% de los jóvenes encuestados, seguida de Tener un jefe que sea coherente y un ejemplo de lo que predica, que es la segunda variable más importante, que se prioriza por el 24% de los encuestados. Ambas consideraciones están muy por encima de las variables de tener un jefe competente o que organice bien el trabajo9.

De nuevo los aspectos humanos son los más importantes para ellos, por encima de cualquier otra consideración.

Siendo verdad que la muestra del estudio representa a un grupo de jóvenes con características especiales debido a su perfil académico y actitudinal, también pensamos que es precisamente este perfil el que puede ser más interesante observar porque esperamos que sean ellos, o personas como ellos, quienes lideren el futuro de las organizaciones en un tiempo no muy lejano.

Nuestra conclusión es que ser empresas verdaderamente humanas y centradas en las personas ya no es sólo una opción que las empresas quieran elegir por seguir determinados criterios éticos, sino que se está convirtiendo en una demanda social que no conviene soslayar si queremos atraer y vincular el mejor talento y los mejores clientes para nuestra organización. Por ello, resulta vital entender cuáles son esas variables de humanización y en qué consisten, y verlas también como variables estratégicas para la competitividad. Esta es la forma de entender que, al igual que hacemos con las variables de competitividad, las variables de humanización deben ser identificadas y medidas. De otra manera resulta imposible establecer planes de acción concretos para su mejora.

Los resultados de este pequeño estudio nos animan a seguir impulsando nuestro recién creado Índice de Humanización Organizacional (IHO) que mide el modelo de empresa centrada en la persona y que ha sido desarrollado conjuntamente por el IDDI y su cátedra de investigación, la Fundación Mashumano y la consultora Watch & Act. Nos impulsa a creer en la relevancia de que las empresas de hoy se midan contra un índice de este tipo, porque no sólo sabrán si son atractivas para los jóvenes y los consumidores de hoy y del futuro, sino que también encontrarán planes de acción en los que enfocarse para mejorar su competitividad.

También nos impulsa, como universidad, a seguir apostando por la formación de estos jóvenes de alto potencial. Jóvenes que creen que otro tipo de empresa es posible y que muestran unos valores que sin duda redundarán en un liderazgo humanista capaz de transformar las organizaciones.


1Consultar cuestionario realizado en el siguiente enlace:
2Fundamentado en el 14th anual Global Consumer Pulse Research realizado por Accenture Strategy sobre un total de 30.000 consumidores en 35 países entre agosto y octubre de 2018.
3Los autores consideran que el impacto directo sobre los beneficios futuros debido a una crisis de confianza alcanza la cifra de 180 billones de US $ en las 7.000 compañías analizadas. Definir y activar un propósito con sentido mitiga el daño producido por posibles crisis de confianza por darles a los clientes otra razón alternativa para creer y confiar en la marca.
4Larry Fink. A sense of Purpose. BlackRock 2017 Annual Report
5Las 5 variables que se les pide priorizar son las siguientes: 1. Que mi trabajo tenga sentido para mi y a través de él pueda contribuir al bien de las personas. 2. Que mi trabajo me ayude a ser mejor persona 3. Que la empresa se preocupe y actúe para atender necesidades de la sociedad. 4. Que pueda ganar dinero. 5. Que la empresa respete el medio ambiente y siga los estándares de sostenibilidad
6En relación a este tema, es interesante la publicación de C. Rey, M. Bastons y P. Sotok Purpose-drive Organizations. Management Ideas for a Better World (2019). Palgrave Macmillan.
7Sobre la cuestión del sentido como clave de plenitud ver Sastre, A. Antropología del cambio (2018), Cuadernos Empresa y Humanismo nº 132, publicación producto de la investigación realizada en la Cátedra Irene Vázquez. Ver también Dominguez-Prieto, X.M (2011) Psicología de la persona. Ediciones Palabra.
8Ver resultados en el artículo de R. Barton, M. Ishikawa, K. Quiring & B. Theofilou “The affinity and beyond. From me to we, the rise of purpose-led brands(2019). Accenture
9En concreto esta variable es elegida en primer lugar por el 12% de los encuestados


entrevistas  |  reportajes  |  almuerzos  |  tribunas  |  noticias  |  proveedores  |  nombramientos  |  estudios  |  agenda  |  libros  |  el equipo  |  enlaces  |  mapa web

© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO  |  Equipo de redacción  |  Contacto  |  Política de privacidad

Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036  Tel. 93 4195152  Fax. 93 4101755