Revista digital
TRIBUNA
agosto 2024

Corrige este error de autoestima y te cambiará la vida

Víctor Pacheco,
Gestión de personas y equipos de Victor Pacheco Bernal

 
Víctor PachecoAntonio es un directivo que logró que su departamento fuera el más valorado de la empresa.
Aquí te voy a compartir un resumen de sus 3 primeras sesiones de coaching.
Nos vamos a meter en su cabeza para descubrir un error de autoestima que supuso un punto de inflexión para él.
Vas a entender perfectamente por qué no es suficiente con hacer formaciones o leer libros para lograr cambios en ti y en tu vida.
Porqué necesitas trabajar en tu mente para lograr cambios profundos.
Vamos al lío.
El objetivo y problema inicial de Antonio

En la primera sesión de coaching, Antonio valoraba que su área de mejora prioritaria era la comunicación.

Concretamente, el poder comunicarse con seguridad, confianza y tranquilidad en situaciones como las reuniones de dirección o a la hora de corregir a un miembro del equipo.

Su problema era que cuando abordaba esas situaciones se sugestionaba.

Imaginaba la posibilidad de que los demás le juzgasen negativamente y en última instancia (película mental) ….

que esta opinión negativa le hiciera perder lo que había conseguido hasta ese momento, generándose estrés, tensión y nervios.

En esa sesión trabajamos la primera herramienta, la gestión emocional y salió de allí con su plan de acción.


Primeros progresos hasta chocar con un hueso

En la segunda sesión, Antonio comparte que está poniendo en práctica la gestión emocional con sus hijos y también en situaciones laborales como la de esa mañana.

Consiguió que un trabajador con actitud hostil se relajara y se abriera a él.

Antonio destacaba que la preparación previa le permitió ganar en tranquilidad, seguridad y confianza para gestionar la situación.

Al hilo de esa historia, abordamos otra herramienta para este tipo de situaciones como es la comunicación no verbal.

En la tercera sesión hicimos un breve repaso por las herramientas trabajadas hasta el momento.

Antonio comenta que las estaba aplicando con más o menos éxito en todas las oportunidades que tenía.

Su área de mejora ahora estaba en las situaciones espontaneas que no había podido preparar previamente.

En esas situaciones de incertidumbre y presión sentía el calor corporal, sentía cómo se venía abajo y acababa adoptando un perfil bajo y de segundo plano.

Ponía el ejemplo de la reunión importante a la que fue convocado, en la que no sabía qué se iba a tratar y tenía la dificultad añadida del idioma.

El inconveniente de no saber cómo actuar en esas situaciones hacía que apenas participase.

No aportaba valor y pasaba desapercibido.

Y cuando salía desconcertado de la reunión comenzaba a machacarse y a humillarse, lo que le hundía y dañaba duramente su autoestima.

Su conclusión era que necesitaba profundizar más en el origen de sus miedos, lo que vimos como su “caja negra”, para desaprender, reprogramarse y actualizarse.


Las dos caras de la baja autoestima

Nos pusimos a investigar los pensamientos automáticos de Antonio en esas situaciones de tensión, es decir, lo que se contaba a sí mismo.

Descubrió que no se sentía preparado por compararse con otros compañeros más veteranos.

Le surgían pensamientos negativos del tipo no soy capaz, no estoy a la altura, no llegaré nunca a su nivel, soy torpe comparado con ellos, me siento desubicado, etc.

Estos pensamientos a modo de bucle generaban emociones de frustración y ansiedad que seguían arrastrando a Antonio hacia abajo.

Un patrón o circuito neuronal construido y reforzado con el tiempo, que una vez destapado, se puede trabajar.

Y lo trabajamos, pero eso es materia para otro artículo.

Aquí vamos a poner el foco en esa palabra que te puse en rojo: la comparación con los demás.

Algo que nos han inoculado desde la infancia cuando por ejemplo nos comparaban entre hermanos o con otros compañeros en la escuela.

Algo que seguimos practicando como adultos inconscientemente cuando nos comparamos con la competencia o con otros compañeros de trabajo.

Esa comparativa con otras personas es la causa de una batalla interna constante.

Es el germen de los complejos de inferioridad y superioridad, las dos caras de la baja
autoestima
.

Porque si mi valoración de mí mismo depende de la persona con la que me compare, mi autoestima será muy débil e inestable.

Hoy me sentiré bien porque los que me rodean son unos ineptos y mañana mal porque me reúno con personas con más titulaciones y experiencia que yo.

Porque cuando nos comparamos con otros, normalmente no somos ni objetivos ni racionales.

Comparamos una posición con otra sin tener en cuenta muchos detalles.

Que tenga más titulaciones que yo no significa que aporte más valor que yo.

El valor de cada persona, para una autoestima sana y fuerte, se debe hacer en base a criterios racionales.


Te pongo un ejemplo conmigo mismo.

Si yo como conferenciante me comparo con gente como Víctor Kuppers, Emilio Duró, etc. podría pensar que soy muy malo.

Porque ellos están en la Champions de las grandes empresas y yo no.

Pero mi valor real como conferenciante no depende de la liga en la que juegue.

El valor de un conferenciante se mide por su capacidad de comunicar, de inspirar, de manejar la audiencia, la energía, la oratoria

y sobre todo, el indicador más importante para mí: por su capacidad de conseguir cambios de actitud en la gente.

Que el público salga de la conferencia pensando de forma diferente a como entró y con ganas de más..

Entonces, con esos indicadores, puedo ser más objetivo con mi valor profesional.

Y mi valor profesional y autoestima serán más estables y fuertes porque no depende de otras personas, depende de mí entrenamiento.

Así que este es el mensaje más importante que te quiero dejar hoy.

Lo descubrió Antonio y le cambió todo.

Dejó de compararse con esas personas a las que consideraba superiores.

Definimos criterios objetivos para estimar su valor profesional y ¿sabes qué?

Se dio cuenta que era realmente bueno, muy bueno en lo suyo.

Por eso le valoraban en la empresa y le habían promocionado.

Y a partir de esa sesión, en vez de sentir el calor corporal que le arrastraba hacia abajo, sentía una llama interior que le impulsaba hacia arriba.

La llama de la seguridad y la confianza en sí mismo.


Recuerda una cosa:
Lo que te frena en la vida es lo que te cuentas

De nada sirve que adquieras nuevas herramientas y conocimientos si no te trabajas por dentro.

Y como decía Henry Ford.

Pensar es la tarea más dura que hay, lo que es la razón probable de porqué hay tan pocas personas que se dedican a ella.

Bucear en tu cabeza y hacer introspección quema muchas calorías, requiere de mucha energía, pero cada tesoro que encuentres podrá cambiarte la vida.

Feliz finde
entrevistas  |  reportajes  |  almuerzos  |  tribunas  |  noticias  |  proveedores  |  nombramientos  |  estudios  |  agenda  |  libros  |  el equipo  |  enlaces  |  mapa web

© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO  |  Equipo de redacción  |  Contacto  |  Política de privacidad

Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036  Tel. 93 4195152  Fax. 93 4101755