La fidelización del talento, clave para la internacionalización de los negocios energéticos
Eva Zambrana,
People Operations Manager de Viroque Energy
Uno de los desafíos más importantes que tienen las empresas en la actualidad es la consolidación del talento. El fichaje de profesionales, en un contexto marcado por la digitalización, los nuevos modelos de negocio y la necesidad de perfiles especialistas con complementariedad de habilidades blandas diversas, hacen de la búsqueda y selección una experiencia altamente competitiva.
Esta competencia no se limita al interior de cada sector, sino que se extiende de forma transversal a todos los sectores principales. Las necesidades en cuanto a las habilidades blandas y al alto nivel de profesionalización resuenan independientemente de la industria, haciendo de la búsqueda del mejor talento una de las tareas más importantes en las organizaciones, si no la prioritaria.
Ante este desafío de la búsqueda, captación y fidelización de talento, cada empresa tiene sus propias estrategias de gestión. Sin embargo, hay una serie de etapas que son comunes a todas ellas, como son la búsqueda y atracción permanente de perfiles integrales y el trabajo continuo para fidelizarlo -entre otras vías- a través de la inversión en su desarrollo personal y profesional.
Para estar bien posicionadas en la competencia por el talento y conseguir atraer y fidelizar a los mejores profesionales, las organizaciones deben trabajar en pro de su reconocimiento como una buena marca empleadora, concepto de carácter intangible que hace que para nuevos candidatos sean atractivas como opción laboral. Una palanca fundamental de la estrategia de buena marca empleadora radica en establecer propuestas de valor para el empleado, que le resulten atractivas por la combinación de recompensas y beneficios de carácter tangible e intangible, alineados con sus propósitos personales y laborales.
Atracción y fidelización del talento en el sector de la energía
¿Son atractivas las empresas del sector de la energía para el talento? Con independencia de cada caso individual, se puede considerar que las compañías energéticas cuentan con todas las palancas necesarias para atraer y fidelizar a los mejores profesionales. El sector energético está considerado en la actualidad como un área de actividad económica destacada y cada vez más global, necesaria para la economía y la sociedad; innovadora y en un permanente proceso de transformación. Por tanto, incorpora muchos de los elementos que pueden hacer de las empresas “potentes marcas empleadoras” y con capacidad para ofrecer propuestas de valor para el empleado, que deben estar siempre en concordancia con los valores de la marca.
Pese a la capacidad de negociación que le otorgan las ganancias económicas del sector, la industria energética atraviesa actualmente una apasionante encrucijada. Por su incidencia directa en la economía mundial, las tendencias en este sector resultan clave para la lucha del cambio climático y descarbonización de otros sectores económicos. Y gracias a ello se observan fuertes presiones en términos de innovación, disrupción, flexibilidad y agilidad. En consecuencia, el talento del sector energético del siglo XXI debe diferenciarse – entre otras cosas- por pensar fuera de la caja y tener la capacidad de proponer más allá de lo pre-establecido en una de las industrias más tradicionales del mundo.
Las causas en pro de un mañana más sostenible y con mayores oportunidades para la sociedad se han convertido en un factor clave para la atracción del talento en general. Cada vez más profesionales buscan desarrollar su carrera profesional en organizaciones que se alineen con su visión del mundo y les permitan conectar su trabajo con un propósito significativo. Por ello, las compañías energéticas deben esforzarse por ser reconocidas por su promoción de la cultura ESG y por proponer modelos de negocio que impulsen una nueva manera de energizar el mundo, partiendo de la sostenibilidad, la transparencia y la ética.
Empresas energéticas y la gestión del talento
La gestión del talento es vital para propiciar el crecimiento sostenible de las empresas energéticas, tanto a nivel nacional como internacional. Entre las herramientas que pueden ayudarles en la tarea de convertirse en buenas marcas empleadoras destacan las siguientes:
- Diferenciación: carteras de productos diversificadas y sostenibles, agilidad y atención al cliente, apuesta por elevados estándares de calidad, etc.
- Marca: importancia de la marca a la hora de atraer y fidelizar el talento. Tan importante es atraer el talento como fidelizarlo, usando el posicionamiento de la compañía dentro del sector como un punto a favor.
- Sostenibilidad: los esfuerzos serios y medibles para abordar este enfoque y su papel en la ética de las operaciones pueden ser un imán para la atracción del talento.
- Valores: asociados a la marca y a la filosofía empresarial, como confianza, compromiso, transparencia, calidad o la real apuesta en líneas de negocio sostenibles.
- Posicionamiento y presencia en el ecosistema digital: empresas que se destacan como referentes en cuanto a conocimientos, operativa e información de valor del sector energético, especialmente en el ecosistema digital pueden resultar mucho más atractivas.
Las empresas energéticas deberán procurar ir más allá de su ventaja competitiva como garantes de buenos incentivos económicos y trabajar por ser reconocidas como "excelentes lugares para trabajar”, lo que implica consolidar ambientes laborales agradables y productivos, y sobre todo el bienestar de los equipos: crear entornos en los que el talento se sienta valorado y motivado para aportar a la ejecución de la estrategia empresarial y, desde la perspectiva del sector, a un mundo cada vez más descarbonizado.