Las preguntas que te tienes que hacer antes de comenzar a analizar tus datos
Sylvia Manzini,
Lean Manager de Zinkgular
Como analista de datos y generadora de KPI para nuestros clientes, me suelo encontrar con situaciones como “tengo esta base de datos de ventas, a ver qué me puedes decir con estos datos”.
Sobre todos y cada uno de los procesos de negocios (Comercial, producción, servicios, logística, finanzas, economía, etc) existen KPI’s estándar que se suelen calcular a partir de los datos recopilados en los CRM-ERP de las empresas.
Pero ¿es eso lo que yo quiero saber específicamente de mi negocio?
Para saberlo deberíamos hacer primero la pregunta y luego ver con qué datos la respondemos.
Las preguntas correctas
Sabemos que la recopilación de datos precisa y efectiva es un pilar fundamental en el análisis de datos, particularmente cuando se busca medir procesos y detectar anomalías con anticipación, pero la formulación de preguntas correctas comienza con la definición clara de los objetivos del análisis: ¿Qué se pretende lograr con los datos? ¿Se busca mejorar un proceso, identificar puntos críticos o prever problemas?
Una comprensión precisa de los objetivos permitirá orientar el diseño de las preguntas y el proceso de recolección de datos.
Asimismo, las preguntas deben ser específicas y contextualizadas dentro del ámbito de estudio. Esto implica evitar generalidades y enfocarse en aspectos concretos del proceso. Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Cómo podemos mejorar la producción?", sería más eficaz preguntar "¿Qué factores contribuyen a la variabilidad en el tiempo de producción?".
Es esencial determinar las variables claves del proceso. Estas variables deben estar directamente relacionadas con los objetivos definidos y tener un impacto significativo en el proceso en estudio. La selección de estas variables requiere un conocimiento profundo del dominio y de los procesos implicados.
Formular preguntas efectivas
Les propongo estas 3 estrategias para hacer las preguntas efectivas:
- Análisis de Procesos Previos: Revisar y analizar los datos históricos del proceso permite identificar patrones y tendencias que pueden ser relevantes. Esto facilita la formulación de preguntas que aborden directamente las áreas donde se ha observado variabilidad o problemas recurrentes.
- Consultas con Expertos: Colaborar con expertos en el dominio del proceso es crucial. Ellos pueden ofrecer perspectivas valiosas sobre qué aspectos del proceso son críticos y cómo pueden ser medidos de manera efectiva. Sus conocimientos pueden guiar la formulación de preguntas que no solo sean técnicas sino también pragmáticas.
- Descomposición del Proceso: Dividir el proceso en sus componentes más básicos ayuda a identificar puntos específicos de medición. Tener en cuenta las métricas propias y preguntas específicas que permitan, encada subproceso, una evaluación detallada y precisa.
El objetivo es siempre detectar anomalías con suficiente antelación
Una vez identificadas las variables clave, es fundamental establecer límites de control basados en el comportamiento esperado del proceso. Preguntas como "Tomando en cuenta esta métrica, ¿Cuál es el rango aceptable de variabilidad? " permiten definir umbrales que faciliten la detección temprana de desviaciones.
Para detectar anomalías de manera anticipada, es necesario contar con sistemas de monitoreo continuo que recojan y analicen datos en tiempo real. Preguntas como "¿Qué herramientas nos permiten integrar la recolección de datos en tiempo real en el proceso?" y "¿Qué indicadores deben ser monitoreados constantemente?" son esenciales para la implementación de estos sistemas.
La utilización de técnicas de análisis predictivo puede ser muy eficaz para la detección anticipada de anomalías. Formular preguntas orientadas a la predicción, entre ellas "¿Qué variables pueden predecir fallas en el proceso?" y "¿Qué modelos matemáticos son más adecuados para predecir estos eventos?", ayuda a establecer una base sólida para el desarrollo de modelos predictivos confiables.
Entonces…
Formular las preguntas correctas antes de la recolección de datos es esencial para medir procesos de manera efectiva y detectar anomalías con anticipación. Este enfoque no solo mejora la precisión y relevancia de los datos recogidos, sino que también optimiza el análisis y la toma de decisiones basadas en datos. La clave reside en una definición clara de objetivos, la especificidad en las preguntas, la colaboración con expertos y el uso de herramientas avanzadas de monitoreo y análisis predictivo. Al seguir estas directrices, los analistas pueden garantizar que los datos recopilados sean una herramienta poderosa para mejorar procesos y prevenir problemas antes de que ocurran.