02/03/2007 La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo da a conocer los nuevos y emergentes riesgos laborales. Precariedad en el empleo, horarios irregulares y flexibles y mayor ritmo de trabajo, algunas de las causas de riesgo.
Algunos de los cambios profundos en el panorama laboral están asociados con la aparición o el empeoramiento de problemas psicosociales, tales como el estrés laboral, y la violencia física y psicológica (acoso laboral, también conocido como mobbing).
También es importante tener en cuenta otros factores, como la precariedad en el empleo, los horarios irregulares y flexibles, la intensificación del ritmo de trabajo y la complejidad de tareas, o la sensación de inseguridad y envejecimiento de la población activa. La Comisión Europea ha destacado que los trabajadores mayores de 55 años tienden a sufrir los accidentes más serios, con un índice de víctimas mortales por encima de la media europea.
Otro aspecto importante es el número creciente de mujeres accediendo al mercado de trabajo, lo cual plantea nuevos retos en el mundo laboral, retos que no sólo tienen que ver con su seguridad y salud en el trabajo, sino con la posibilidad de conciliar las responsabilidades familiares y laborales.
Son también objeto de interés los trabajadores inmigrantes (19 millones de personas en la Unión Europea, un 5% de la población total, 13 millones de los cuales no provienen de la Unión), que poseen en muchas ocasiones problemas de comunicación, falta de acceso a la seguridad y la salud en le trabajo, y una precariedad económica que los hace más vulnerables.
Las autoridades coinciden en identificar los trastornos músculo–esqueléticos como una prioridad en la prevención, destacando dos aspectos esenciales: el desarrollo de herramientas para evaluar la carga o sobrecarga total en el sistema músculo-esquelético, y el desarrollo de métodos de evaluación e intervención, junto con medidas preventivas.
La falta de ejercicio físico, exposición combinada a trastornos músculo - esqueléticos, posturas forzadas y trabajo muscular, los riesgos ergonómicos (trabajo de pie), incomodidad térmica, radiación ultravioleta, campos electromagnéticos, son algunos de los riesgos físicos identificados en un reciente informe del Observatorio. Existe un número enorme de sustancias químicas presentes en los lugares de trabajo, con alrededor de 100.000 sustancias diferentes registradas actualmente en la UE y este número aumenta constantemente. La química es la tercera industria manufacturera más grande, emplea a 1,7 millones de personas. Y los principales riesgos que se presentan son la exposición de la piel, exposición a nanopartículas y partículas ultrafinas, falta de buenos modelos para la evaluación de la exposición de los trabajadores y exposición en el tratamiento de aguas residuales, entre otros.
Al abordar los riesgos biológicos emergentes en la Jornada, se citaron las epidemias globales (SARS, Gripe Aviar), la falta de información sobre agentes biológicos, problemas en la evaluación de riesgos de este tipo y la aparición de patógenos resistentes a los fármacos, entre otros.