25/05/2007 La Fundación La Caixa presentó ayer en Madrid un nuevo volumen de su Colección de Estudios Sociales, `El empresariado inmigrante en España´. Uno de cada seis extranjeros que trabajan en España lo hace por cuenta propia, el informe resalta la importancia de este colectivo para la economía española.
El trabajo de Carlota Solé, Sònia Parella y Leonardo Cavalcanti pone de manifiesto el impacto creciente, en términos de creación de riqueza y empleo, del empresariado inmigrante. El informe examina el efecto positivo que los inmigrantes con carácter emprendedor están teniendo sobre la revitalización del comercio y de los servicios de proximidad en los barrios. De igual modo, desmiente el prejuicio por el cual se señala a los empresarios inmigrantes como los causantes del cierre de los comercios tradicionales regentados por ciudadanos autóctonos.
Por el contrario, el estudio concluye que la crisis del empresario autóctono de proximidad es previa a la incorporación del empresariado inmigrante, y que ésta se debe a una diversidad de razones ajenas a este fenómeno: competencia de centros comerciales, negativa de las segundas generaciones a asumir el negocio familiar, o cambios en los hábitos de consumo a los que el comercio tradicional no puede hacer frente.
De este modo, los inmigrantes emprendedores (que, en general, disponen de pocos recursos económicos de partida), instalan sus negocios o empresas en zonas donde la crisis del comercio de proximidad es manifiesta y en las que, además, concurren otros factores depresores (degradación urbana, falta de infraestructuras o debilidad del tejido económico). Por todos estos motivos, estas zonas son las únicas que ofrecen locales en alquiler a precios al alcance de la población inmigrante.
Según los autores, la paulatina incorporación de comercios y empresas regentados por nuevos residentes a estas zonas empobrecidas favorece, a menudo, la recuperación de estos barrios que presentan importantes déficits sociales y urbanísticos. Si esta dinámica coincide, además, con una intervención de la Administración Local sobre las infraestructuras y la trama urbana del lugar, el efecto de revitalización se multiplica, como sucede en Lavapiés (Madrid), El Raval (Barcelona) y Russafa (Valencia), tres barrios que han sido objeto de investigación en el estudio.