07/11/2007 Caja Navarra ha sido puntuada por sus empleados con 3,78 puntos, estableciendo que 5 es la máxima puntuación posible, en materia de satisfacción, orgullo de pertenencia y equilibrio de su vida personal y laboral, según una encuesta de clima laboral realizada por la entidad.
La encuesta se realizó el pasado mes de septiembre a un total de 1.930 empleados del grupo, que quedó en 1.670 por vacaciones y otras ausencias. El cuestionario fue contestado finalmente por 1.360 personas, lo que supuso un índice de participación del 81,4%.
Los participantes pudieron evaluar su grado de satisfacción de 1 a 5 (nada, poco, satisfecho, muy y totalmente satisfecho) en cada una de las 26 cuestiones planteadas, que temáticamente pueden clasificarse en prestigio social, orgullo de pertenencia, equilibrio de la vida familiar, ambiente de trabajo, calidad de la dirección y desarrollo profesional.
Según el informe de CAN, ninguna pregunta registró un suspenso y las puntuaciones oscilaron entre el 2,7; dado por los mayores de 51 años cuando les preguntan si todos los empleados tienen las mismas oportunidades de crecer como profesionales dentro de la organización; y el 4,8; dado por los empleados de Burgos y Valladolid a la pregunta de si se sienten cómodos al lado de sus compañeros.
Las mujeres se sienten especialmente más valoradas
Destaca también que las mujeres (44% de la plantilla) se sienten especialmente más valoradas que los hombres por sus capacidades e ideas y más satisfechas en materia salarial y en las posibilidades de formación. En ningún caso ven discriminación en razón de su género.
En cuanto al factor de prestigio social o el orgullo de pertenencia, la valoración no revela diferencias por razón de género, que sí se manifiestan en función de la edad (a más jóvenes más orgullo de pertenencia a la entidad) y del puesto de trabajo (los que están más directamente relacionados con los clientes, especialmente directores de oficina y de zona y adjuntos a director de zona, declaran estar orgullosos de trabajar en CAN y de que eso les da prestigio).
En las cuestiones relacionadas con el equilibrio de la vida familiar destaca que el género no discrimina, mientras que el análisis por edad revela que las personas entre 26 y 40 años, periodo que coincide con los mayores índices de natalidad, son las más críticas. También confiesan mayores dificultades de conciliación los directores y subdirectores de oficina y zona, mientras que los gestores y empleados de servicios al cliente (oficinas centrales) puntúan más alto.
En las cuestiones relacionadas con la calidad de dirección o desarrollo profesional se observan diferencias de valoración en función del género. En preguntas como si el trabajo es ameno y divertido (3,8 hombre, 4,02 mujer), si las condiciones económicas son adecuadas (las mujeres 0,2 más alto), si se valoran las nuevas ideas (3,94 hombre, 4,18 mujer), oportunidades de formación (3,51 hombre, 3,79 mujer).