14/11/2007 Leadmans, consultora especializada en la gestión del liderazgo en altos niveles directivos y en todo tipo de organizaciones, destaca el equilibrio entre la vida personal y profesional como uno de los principales factores de motivación para los directivos españoles de hoy en día.
`Dicho factor, prácticamente inexistente hace años, está adquiriendo en los últimos tiempos una relevancia cada vez mayor, marcando la agenda de los directivos españoles y alineando sus hábitos con el resto de países europeos´, explica Roberto Haig, consultor de Leadmans.
Los medios para la motivación de los más altos directivos en España han ido evolucionando continuamente con el fin de adaptarse mejor a las exigencias y coyuntura de mercado, garantizando una mayor productividad y compromiso con cada proyecto empresarial.
Según Leadmans, el gran protagonista de las herramientas y acciones para la motivación del directivo son las garantías para alcanzar un equilibrio saludable entre la vida personal y la profesional. Este factor personal ha estado apareciendo invariablemente en todas las negociaciones llevadas a cabo por Leadmans en los últimos años, orientados tanto al cambio profesional como a la gestión del liderazgo dentro de las organizaciones, como motivo de satisfacción o frustración con el día a día laboral.
`El factor personal hoy es, de este modo, fundamental´, explica Haig, `observamos que directivos de los más variados sectores y tipos de personalidad tienen hoy muy en cuenta, dentro de su situación laboral, el tiempo que disponible para dedicar a su familia, para sus hobbies o para actualizarse´.
La inexistencia de estas exigencias en el pasado o quizás precisamente el hecho de pasarlas por alto ha generado, según la consultora, una creciente frustración en el ámbito directivo. `Infelicidad´ que no sólo ha modificado la escala de sus indicadores de satisfacción sino, además, está causando un importante cambio cultural, que alinea los hábitos de trabajo de los directivos en España con el resto de Europa.
`Y es que cada vez un mayor número de directivos españoles trata de imponerse un régimen en el que el día de trabajo empieza a primera hora, las horas de las comidas se reducen y se persigue la máxima productividad, con el fin de que el día pueda finalizar también para los directivos a una hora que deje tiempo para uno mismo y para la familia´, explica el consultor de Leadmans.