26/11/2007 José María Fidalgo, secretario general de CCOO, y Nuria Rico, secretaria de Juventud, denunciaron, durante la presentación del informe `Jóvenes y prácticas en los centros de trabajo´, la utilización de jóvenes becarios sin derechos laborales y bajos salarios para cubrir puestos de trabajo.
El informe, elaborado por la Secretaría de Juventud de CCOO, desvela el uso fraudulento de las prácticas formativas que encubre puestos de trabajo en empresas privadas y en la Administración Pública. Para Nuria Rico, `el estatus de becario se ha convertido en nuestro país en un peaje casi obligatorio para diplomados y licenciados que acceden al mercado de trabajo´. Según el sindicato, alrededor de 200.000 jóvenes se encuentran anualmente en esta situación.
`En contra de que lo que pueda suponerse, esta situación se reproduce en todos los sectores productivos y supone un despilfarro de nuestro capital humano más cualificado, así como una forma de precariedad que reúne todos los factores posibles: inserción tardía, temporalidad, baja compensación económica, ausencia de derechos. Todo ello hace que el de los jóvenes en prácticas sea un colectivo especialmente vulnerable que se encuentra en situación de debilidad que facilita el abuso´, señaló esta organización sindical.
CCOO denunció la poca atención prestada en este sentido por el gobierno y la ausencia de estadísticas, registros o datos oficiales, lo que convierte a los jóvenes con becas en un colectivo `socialmente invisible´, que además se encuentra ante una `alarmante situación de desamparo legal´, ya que el marco normativo existente es `en exceso flexible´, según recoge el informe.
Por ello, José María Fidalgo y Nuria Rico anunciaron la puesta en marcha de la campaña `¿Estudias o trabajas?´ para informar a los más de cien mil delegados de CCOO de los criterios de actuación sindical en las empresas y sectores en relación a los becarios.
Por último, José María Fidalgo señaló que la situación de los becarios, el capital humano más cualificado, es equiparable a la economía sumergida, y reiteró el compromiso del sindicato con un modelo productivo de calidad, que obtenga su valor añadido de la formación de su capital humano, en el que prime la innovación y la investigación para ser competitivos, y en el que la calidad de las condiciones laborales sean la base de la productividad.